
El Refugio
En un maravilloso lugar del Bages, se encuentra el refugio de Équidos de ADE. Una casa donde conviven numerosas especies, todas ellas en perfecta harmonía, de una forma casi milagrosa. Patos comparten espacios con perros y gatos, al llegar podemos oír a las ocas recibiéndonos con sus escandalosos saludos y, mientras caminamos, podemos admirar a animales ahora a salvo, rescatados de una vida de penurias. De una forma u otra, estos animales han llegado al refugio porque alguien se deshizo de ellos, estaban abandonados o sufrían maltrato y hubo que rescatarlos.

Seguimos caminando y, desde arriba, ya podemos ver la gran explanada... llena de caballos, ponis, burros, cabras... de modo que sientes algo dentro de ti que te impulsa a ir hacia ellos. Una vez los tienes delante, la visión es espectacular. Miradas llenas de paz, vestigios y marcas de maltrato que ahora están curados y ya son simples señales, animales llenos de vida y esperanza.
Si continuamos andando, conoceremos a una vaca, Martini, rescatada del matadero, que junto a la perrita Please, escribe un diario muy interesante donde explican las vivencias diarias del refugio. Si quieres leerlo, puedes acceder haciendo clic aquí o bien desde nuestra página principal. Para quien nunca haya visto de cerca una vaca, resulta impresionante; es como una gran mole de cariño que se acerca patosa hasta donde estás para lamerte como si fuese un perro. Martini comparte espacio con caballos, conviven muy bien juntos, ella está acostumbrada a ellos y a Manchi, la oveja manchega rescatada de un campo donde estaba a punto de perecer, pero que ahora corre divertidísima junto a los perros.
¿Quién cuida de todos ellos?
Leonor Díaz de Liaño comenzó esta aventura en el año 2001, movida por un sueño lleno de solidaridad e ilusión. Ella es la persona que, durante años, ha cuidado de todos los animales. Vive en el refugio que a la vez es su casa y, atenta, vigila sus movimientos, conoce hasta las más insignificantes marcas de los animales más veteranos, sólo con mirarles sabe si se encuentran mal, si están tristes, si necesitan atención veterinaria, si son felices. Son ya 9 años de arduo trabajo, sufriendo por los animales y viviendo por ellos cada día, su vida está basada en ellos: no existen las vacaciones ni los días de fiesta.

Recordamos que cualquier visita al Refugio ha de ser CONCERTADA
PARA NO ENTORPECER LA ORGANIZACIÓN DEL MISMO.
Y están limitadas a SOCIOS, PADRINOS Y ADOPTANTES.
EL HORARIO es de LUNES a VIERNES: CONCERTADO CON LEONOR.
SÁBADOS Y DOMINGOS DE 9.00 A 13.30 H. Sólo MAÑANAS.
