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La explotación del carbón y el efecto en  las comunidades cercanas

La explotación del carbón en las concesiones de Paso Diablo y Norte, ya ha ocasionado el desplazamiento de los indígenas que habitaban en la zona. Las Familias se ven obligadas a abandonar su hogar debido a la contaminación producida por las minas de carbón que ocupan más del 50% de la zona.

Anteriormente las familias que vivían  por el río Guasare entre los años 1986 y 1995. Se dedicaban a la agricultura y la ganadería. Al parecer, al principio de la instalación de las minas, los explotadores realizaron muchas promesas a los habitantes de las comunidades, ofreciendo empleo, prometieron viviendas, créditos, educación, ofrecían dinero por las hectáreas para explotarlas, vialidad, seguridad, en fin mejores condiciones de vida, es mas, se tenía en proyecto la construcción de La Ciudad Guasare, desde hace 17 años, las personas de la comunidad están esperando que dichas promesas se cumplan, por el contrario lo que han recibido son problemas que han afectado su modo de vida. Tuvieron que abandonar la zona debido a los efectos en el ambiente, estas consecuencias también se veían reflejadas en sus crías de animales, perjudicando así su economía y supervivencia.

El en el cuadro que se presenta a continuación, se dará a conocer las consecuencias que ha tenia la explotación del carbón en estas zonas.

Antes

Ahora

Se dedicaban a la cría de animales, a la agricultura sembraban lechosa y yuca.

Habían  manantiales puros con aguas limpias

Los  rebaños vivían en sanas condiciones

Habían zonas agrícolas fértiles

 Tenían aguas y caños cristalinos

 Se veían los tucanes

Habían mas temporadas de lluvia

 Tenían bastante  ganado y sano.

Hay sequía y ésta acaba con la vegetación, con los animales, los cuales son el sustento de los habitantes.

 En la comunidad de sierra maestra las casas están hechas de una especie de fique, que es de los sacos donde vienen los explosivos (nitrato de amonio) utilizados en la mina.

Las zonas agrícolas y estas han sido devastadas por la contaminación.

No hay ambulatorios, carreteras, ni luz.

El ganado “malparen” es decir, abortan o las crías vienen con malformaciones genéticas.

No tienen ni medicinas, ni empleos.

No tienen transporte solo hay para los trabajadores de la mina, los habitantes de la comunidad caminan mas de 2 horas y muchas veces cuando se hace tarde no los dejan pasar los mismos de la mina y tienen que pedirles permiso, ellos están detrás de la mina norte, al final.

Tienen que ir a hacer compra en Carrasquero o Maracaibo, sin medios de transporte

Viven de trabajitos de campo, ya no hay casi pesca, ni caza, no hay peces, ni conejos, ya no hay vida, la mayoría ha muerto producto de la contaminación.

Cuando hay voladuras (explosiones) los habitantes no pueden  entrar ni salir de sus casas, se prohíbe el paso entonces se tragan todo el polvo de las explosiones y se enferman.

Ya no pueden producir nada, no hay cultivos por que se mueren.

El agua esta contaminada de carbón, es agua sucia. Sacan el agua potable de consumo de un jaguey que esta contaminado por el polvillo producto de las explosiones de carbón.

Los animales pierden peso, mueren porque consumen el agua contaminada del caño, el ganado llega a pesar hasta 10 kg.

Los niños se enferman, padecen de diarreas y vómitos constantes y por ausencia de farmacias deben sanarlos con hierbas, en vez de medicamentos, y si se agravan los niños deben salir en mula a Carrasquero que es la zona con ambulatorio más cercano que queda a 2 horas de camino, a pie o en mula.

 

 

 

Aparte de esto, las minas no ayudan a la superación de estas dificultades, los habitantes no pueden oponer su posición al pensamiento de la mina, porque se sienten amenazados, y su vivienda correría peligro. Aunado a esto, la gente de Corpozulia y de las minas manipulan a los habitantes para que estén a favor de la explotación del carbón, ofreciéndoles agua, empleo y nuevas oportunidades, quienes no rechazan la oferta porque lo que tienen en exceso son necesidades.

Con frecuencia, el gobierno nacional ignora la situación de las comunidades indígenas cercanas a la explotación, ya que son pequeñas y tienen muy poca representación. Comunidades como los Barí, los Yucpa, y los pocos Wayuu que se han opuesto a la minería del carbón lo han tenido que hacer a manera de protesta.

El gobierno nacional no ha dado una respuesta definitiva respecto al problema, es decir, ni aprueban la apertura de nuevas minas de explotación ni han dicho que la desaprueban, estos planes no pueden llevarse a cabo sin consultar previamente a las poblaciones indígenas y a los distintos sectores de la sociedad civil, y por supuesto, sin haber realizado una evaluación del impacto ambiental que este acarrearía.

Sin embargo y aún con la presencia de estos problemas, los habitantes de las comunidades no desean que las minas explotadoras se vayan, ni se acabe la explotación del carbón, solo desean la verdad de Carbozulia, Corpozulia y carbones del Guasare, que cumplan las promesas hechas hace 17 años, que cumplan sus deberes con la comunidad, mejoren la vialidad, coloquen transporte, o por lo menos sitúen farmacias pequeñas (boticas como ellos le llaman) donde ellos puedan comprar los medicamentos básicos para cualquier emergencia de enfermedad. Ellos son cultivadores de la tierra, eso es lo que quieren, vivir sanamente, vivir de la agricultura   y de la sierra, eso se ha perdido y es algo que forma parte  de su cultura. Y por último esperan que se realice un estudio ambiental para que se den cuenta de todos los cambios que han sufrido y de las consecuencias que esto conlleva.

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