Nombre:                      Julio Pavanetti

Lugar de nacimiento:  Montevideo, Uruguay 

Año de nacimiento:    1954 

Residencia actual:      Benidorm, Alicante, España. 

 

Poemas incluidos en esta página:  

 


 Diálogo virtual. 

 - Frescas noches de marzo. 

 - Todo pasa. 

 - Quizás escribiendo un poema. 

 - ¿Quién? 

 - ¿Dónde? 

 - No temas vieja amiga. 

 - En La Cueva. 

 - Desiderátum.

 - El misterio arcano.

 - Anochece.

 - Los que teníamos veinte en los setenta.

 - Simbiosis.

 - Círculo cerrado.

 - Los murciélagos de mi duermevela.

 - Sueño muy fiel y reconquistador. 

 - Surgió un mar.

 - Desarrapada.

 - Las puertas de la rosa. 

 - Quiero en veinte versos libres.
 - Diciendo.

 - A veces tejo puentes.
 - Lo que nos queda.
 - Donde los ángeles ya no vuelan.
 - Interrogantes.
 - Sombras.
 - Cielo. 

- Regénesis 

 

 

 

DIÁLOGO VIRTUAL 

 

                                       ”...y este silencio llega 

                                            con un lento estribillo...” 

                                                    Aurora Luque

 

En aquella noche
dialogando con mi sombra,

descubrí que el silencio

no sólo tiene oídos,

sino que escucha

aún por detrás de sí mismo;

y ahora que lo sé,

mis palabras no están solas,

viajan hasta el viento

y se convierten en sonido.

Y en otra oscura noche,

con parecida calma

y un aire violáceo,

misterioso y pasivo,

comprendí que a veces

la vida real no alcanza.




 

FRESCAS NOCHES DE MARZO 
 

 

 

La luna se mecía colgada sobre el río

dejando caer sus pétalos

bailarines, entre tu pelo de azabache;

y mientras la fresca brisa de aquellas noches de marzo,

pintaba cerezas en tu piel,

tú dejabas que me bañara

en las olas de tus labios.

 

 

 

 

 

TODO PASA 
 

 

 

Sin vehemencia, implacables,

ensartadas a un suspiro

se aceleraron las horas;

insobornables, altivas,

llevándose las edades

de la calma y de los sueños,

transformándolas en pliegues,

cediendo a lo inevitable.

 

Como una casa vacía

mi alma duele de recuerdos,

duele de efímeras horas,

y duele en silencio de hijas 

todavía cerca, y lejos.

 

Tan sólo quedan jirones

de aquellos días felices:

los primeros balbuceos

y las canciones de cuna;

el asomo de unos pasos

que escalando en el asombro,

ensayaban, tras la siesta,

la comedia de la vida.

 

Acabó el sueño infantil,

ya no hay casa de muñecas,

el castillo era de naipes,

el gigante era de barro.

 

Así se esfumó el héroe

de brazos, fuertes y largos,

que enviaba rosas al aire

y, en el mar, se convertían

en juegos para las olas.

 

Aunque algo descoloridas,

sólo resisten las fotos

que nos dejan atrapados

en imágenes insomnes,

pedruscos sordos al agua.

 

Todo muere,

como el fuego,

como la espuma del día.

Todo pasa,

como el tiempo

que ya me cabalga encima.

 

 

 

 



QUIZÁS ESCRIBIENDO UN POEMA
 

 

 

Explosión repentina

absurda / inconsciente

y de pronto

en un instante

perdimos el cielo

y los trozos de piel

quedaron desperdigados

La fría humedad penetró en los huesos

la sucesión de barrotes

y el amarillo cetrino de la orina

regresaron del pasado

 

Tan sólo un instante                                      

y ya casi no ha vuelto                                   

a salir el sol                                                 

Los días se enredan                                      

unos tras otros

grises / fríos

Llenos de memoria

se empañan

luchan

se resisten

no quieren ser olvido

 

Resbala el latir

de una lluvia

leve / fina

de la que no moja

de la que acaricia

Caen lágrimas

en laberinto

estalactitas que lastiman

que se cuelan hasta el alma

y la horadan

para llevarse la vida

 

Polvo de luna

desprendido de la noche

el tiempo / nuestro tiempo

ya no habita en el tiempo

dejo de ser tiempo / pasó fugaz

entre el todo y la nada

la primavera / la agradecida

la de los enamorados

nos sorprendió a los dos

con las manos vacías

 

Un triste aleteo

de horas inciertas

sacude nuestras mentes

Vértices de recuerdos

sobreviven a la distancia

y al espacio

Hiere el silencio sepulcral

la ausencia duele

se convierte en llanto

 

Estamos solos / desnudos

recordándonos

repitiéndonos

que era verdad / era pronto

que aún quedaban versos

violines en Praga / años

para envejecer juntos

sin embargo nuestras tardes

viajan hacia la noche

con el último boleto

en el vagón de las penas

Ayer acepté tu propuesta / esperé

hoy seguiré esperándote

quizás escribiendo un poema.

 

 

 




¿QUIÉN?
 

 

 

¿Quién huye más de quién,

el día

de las sombras de la noche,

o la noche

del esplendor del día?

 

 

 

 




¿DÓNDE?
 

 

 

¿Dónde se escucha mejor

la VOZ,

en el interior del alma humana,

o a la intemperie

bajo la cúpula infinita del universo?

 

 

 

 




NO TEMAS VIEJA AMIGA
 

 

 

No temas vieja amiga

pues llegará ese día

en que regresemos juntos

al espacio sin tiempo

con una rosa roja en nuestras manos

a recoger ya sin miedos

aquellos sueños que nos arrancaron

en nuestra infancia más tímida


 

 

 

 

 



EN LA CUEVA 
 

 

 

A nosotros nos entra el cuerpo en sol

mayor; un cartel reza: se prohíbe

la entrada a los menores de dieciocho.

Sólo nos entra el cuerpo, porque el resto

permaneció en ese orden absurdo

que nos han inculcado desde siempre.

Libres... aunque sea por unas horas.

Porque existe otro mundo adentro, otra

vida más allá del orden impuesto.

 

Un primera rubio emula a Alvin Lee,

la noche a la deriva hierve en blues.

La reverberancia y las distorsiones

de las Fender y las Gibson Les Paul

se estrellan contra los platillos Zildjian.

Un solo a doble bombo abre el estómago

retumbando en las nubes de humo verde.

Los arpegios estridentes revientan,

alígeros, la atmósfera sonámbula.

 

Los punteos del violero fantasma

eclosionan igual que una crisálida.

El rostro fatigado de la luna

descansa en los cristales de La Cueva

y en las mentes que estallan liberadas

por el caos rebelde de la música.

Los acordes invertidos aumentan

las palpitaciones y nos enturbian

las pupilas agitando los párpados.

 

El ambiente recuerda adolescencias

degolladas por la sombra del tiempo,

pájaros de fiebre que se escaparon

del sueño incinerado por las noches.

En La Cueva se precipitó el tiempo,

afuera el cimbalero tañe lluvia

presagiando una emboscada glacial,

pero no importa, hemos sido libres.

Libres... aunque sea por unas horas.

 




DESIDERÁTUM
 

 

 

Cuando mi voz se duerma en mi garganta

y se deshagan todas mis palabras.

Cuando estalle en pedazos mi mirada

y mi cuerpo despliegue sus dos alas,

quisiera que guardarais mi sonrisa

y no el rictus macabro que envilece;

que os quedara el recuerdo de mi vida

y no la imagen fría de mi muerte.

 

 

 





EL MISTERIO ARCANO 

   

 

El misterio arcano te invadió un día

y la sangre se te volvió más roja,

y de pronto desconociste tu alma

que comenzó a esconderse de ti misma.

El viento fue desnudando tus árboles.

En tu interior convulso por el cambio,

las hojas voladoras del otoño

fueron alfombrando tus nuevos días.

La frialdad te envolvió con su manto,

las sensaciones quedaron distantes,

confundida y sacudida en su esencia,

tu alma fue quedándose vacía.

Los versos que brotaban con fluidez,

musicalizando el aire nocturno

desde el fondo de tu alma generosa,

se alejaron con la brisa marina.

Vencida por la desesperación

y derrotada por el desconsuelo,

carente de fuerzas para la lucha,

hasta tu musa huyó despavorida.

El misterio arcano te invadió un día

y la sangre se te volvió más roja,

y de pronto desconociste tu alma

que comenzó a esconderse de ti misma.

 

 

 





ANOCHECE
 

 

 

Anochece. Pienso en lo que pudo ser,

en la senda que nuestras manos

pudieron abrir, para así establecer

la concreción de sueños lejanos.

Entre sus ruinas el sol se esconde,

es larga la sombra de los cipreses,

dime: ¿Cómo haré para vivir y donde,

sin que me abraces ni me beses?

Me arrulla el canto de la brisa nocturna

como el coro de una pertinaz quimera,

mientras mi alma se queda, taciturna,

recordando el placer de la vez primera.

Sé que nuestra relación te hizo sufrir,

lo entiendo ahora que la tarde fenece,

pero dime: ¿Cómo podré sobrevivir,

sin que me abraces ni me beses?

Cae lenta la noche sobre el rosedal,

y lo arropa con el doblez de su manto

mientras tu ausencia gira, helicoidal,

apoyada en el eje de mi amargo llanto.

La luz se derrumba y tú ya no estás.

Se desploma el astro rey. Anochece.

¿Cómo podré esperar otro día más,

sin que me abraces ni me beses?

 



 


LOS QUE TENÍAMOS VEINTE EN LOS SETENTA 
 

 

 

Los que teníamos veinte en los setenta,

nos hemos atiborrado de sueños y utopías,

grandes ilusiones, luchas estudiantiles y fantasías.

Los que en los setenta teníamos veinte,

éramos un gran revuelto de Stones y de Beatles,

una mezcla rara de Ernesto Che Guevara y de hippies.

Los que teníamos veinte en los setenta,

nos hemos henchido de gritos de rebeldía,

convencidos de que el mundo alguna vez cambiaría.

Los que en los setenta teníamos veinte,

nos eternizábamos en discusiones políticas,

éramos filósofos, soñadores, rebeldes e idealistas.

Los que teníamos veinte en los setenta,

confiábamos en la buena voluntad y la alegría,

luchábamos porque el cambio se produjera un día.

Los que en los setenta teníamos veinte,

teníamos esperanzas y éramos inconscientes,

navegábamos por el mar de la fe y sus corrientes.

Los que teníamos veinte en los setenta,

nos hemos saciado de preguntas viejas,

tanto, que hoy nos hemos quedado sin respuestas.

 



 

 


SIMBIOSIS 

                           “Después de nada, o después de todo, 

                                  supe que todo no era más que nada...” 

                                                                    José Hierro


Más allá del camino donde el todo

nos parece absoluto, está la nada

que esboza en su lienzo una pincelada

del secreto vital, hecho a su modo.


Y así caminan juntos, codo a codo,

en rara comunión, distorsionada

por una ilusión vana, la gris nada

y el confuso espejismo azul del todo.

Juntos como la vida con la muerte

en simbiosis perfecta, de tal suerte

que no se diferencian casi en nada. 
 

La parca tan temida en un recodo

nos muestra que la vida sólo es nada

y que en realidad la nada es todo.

 

 


 

CÍRCULO CERRADO 

 

                                             “La sangre bajaba por el monte 

                                                        y los ángeles la buscaban, 

                                             pero los cálices eran de viento...”

                                                       Federico García Lorca


Cielo que se desangra, llueve arena,

arena colorada del desierto,

desierto mancillado, rojo incierto,

incierto el verbo oculto en la alacena.

Alacena que esconde una condena,

condena a lo inmoral de un solo muerto,

muerto el sueño de paz a cielo abierto,
abierto al sicofante, ¡Dios, qué pena! 

Pena porque se acaba la esperanza,

esperanza que aborta el rey de sombras,

sombras que nos azotan cual flagelo.

Flagelo forjador de la venganza,

venganza que nos cubre con alfombras,

alfombras de metal, fuego del cielo.

 

 






LOS MURCIÉLAGOS DE MI DUERMEVELA 
 

 

 

Al pairo se quedan las interminables dudas

que intento alejar de la alcoba de mi mente.

Revolotean confusas, cual murciélagos de sombra

que emergen desde el más profundo vacío,

como esperando expectantes que se produzca

la increíble alquimia, inesperada y maravillosa.

No me atormentan..., pero no me abandonan.

Atascado en la oscuridad, busco libar la miel

en medio de una extraña tierra de nadie,

conduciendo por atanores los círculos de luz,

intentando entender su gris inquietante.

No las colecciono, pero se empeñan y se juntan

formando un extenso abanico de palabras

y un espinel de ruidosos silencios,

no las margino, dialogo con ellas, pero...

¿Cómo puedo extraerlas de ese laberinto?

¿Cómo descifrar sus entelequias y liberarlas

de ese péndulo delirante, de idas y venidas,

de preguntas sin respuestas y viceversa?

¿Cómo atravesar con éxito la furiosa correntada

si uno desconoce los peligros que oculta el río?

Abro de par en par mis mejores intenciones

y mis ojos se ofrecen, vigilantes,

a echarle una mano a mi mente

para intentar descubrir esa franja de sol,

que ilumine y caliente el mañana,

antes que perezca congelado.

Pero es inútil, lucho con el hervor del silencio

y me demuele..., sus mecánicos estribillos

conspiran contra la luz y aunque no cejo

e inicio, cada día, una nueva excursión,

al final, cuando el mareado horario del reloj,

se obstina en emprender una nueva aventura,

vuelo ligero hasta mi crónica duermevela

que me recibe, como cada noche,

con sus alas desplegadas y, ya extenuado,

me sumerjo en su inhóspita sinrazón.

 



 


SUEÑO MUY FIEL Y RECONQUISTADOR 
                                                                              
                                                                             “...Ciudad que se oye como un verso. 
                                                                                                   Calles con luz de patio.”

                                                                                                              Jorge Luis Borges

 

                                                                                                       “...Si, en algún tiempo, 

                                                      hiciéramos una sola cosa del continente español, 

                                                     tal vez fuera la suya, la capital elegida por todos, 

                                                                                               sin celos ni vacilaciones.” 

                                                                                                                Gabriela Mistral


Yo te soñara, mágica y coqueta,

dulcemente acostada sobre el río,

con un breve rumor de olas y espuma,

si no fueses... un canto de mi mismo.

Yo te soñara abriendo todo el cielo,

volando entre quimeras azuladas

mientras llueven tristezas peregrinas,

si no fuesen... tus puertas tan amargas.
 

Yo te soñara mientras sangra el vidrio,

resistiendo a la muerte tempranera,

si no fuesen... tus calles un sonido.

Yo te soñara, dueña de mis versos,

ciñendo con tus brazos mi cintura

si no fueses... un sueño entre mis sueños. 

 

 

 

 



SURGIÓ UN MAR
 

                                                                                              “Omnino amicitiae, 

                                               corroboratis jam confirmatisque et ingeniis, 

                                                                        et aetatibus, judicandae sunt” 

                                                                    (La amistad no puede ser sólida 

                                  sino en la madurez de la edad y en la del espíritu) 

                                                                                                    Cicerón


Caíste por el barrio, con el mismo silencio ondulante

que dibuja una hoja en otoño, cuando cae del árbol;

con una íntima nostalgia, de diez meses por delante

que portabas de Olivos, tu primera calle de mármol,

en el sueño infantil del chiquillo suelto y anhelante.

Entraste a mi alma, con la misma prudente humildad

de esos compases melodiosos, que traza el ruiseñor;

y te metiste de lleno en mis venas, con la serenidad

normal de tu espíritu y con la generosidad de la flor,

que se descubre fulgurosa para consagrar su bondad.

El tiempo pasó y salimos despedidos hacia la vida,

la gran fuerza de su riada nos arrastró impotentes;

sucumbimos a la conspiración de una onda perdida

que nos escombró, lanzándonos por vías diferentes,

con arpegios disueltos como colofón y despedida.

 

 

 


DESARRAPADA 

 

                                                       “...todo lo que he perdido 

                                                            es mío, irremediablemente mío, 

                                                            tan lejano de mí, que es desamparo”.
                                                                                  Mario Benedetti



Desarrapada, a hurtadillas, se coló la noche,

noche sin luz de luna que adormece el cuerpo y el alma,

alma desnuda que, como el cuerpo, reposa en calma,

calma infinita que arriba sin pregón ni derroche.

Derroche de pasiones que acaban parpadeando,

parpadeando como esa luz que anida en mis ojos,

ojos que tiritan al ver el cielo con cerrojos,

cerrojos obtusos que a la noche van desgajando.

Desgajando al trasluz menospreciadas cicatrices,

cicatrices oxidadas que acuden silenciosas,

silenciosas cual tristezas que irrumpen misteriosas,

misteriosas como peleas de amantes felices.

Felices, así fueron mis años en el pasado,

pasado que regresa como brasa inextinguible,

inextinguible, pertinaz, casi irreconocible,

irreconocible al igual que yo, transfigurado.

Transfigurado por los cambios, hoy casi soy nada,

nada me ilusiona, sobrevivo sin alegría,

alegría es palabra que ya me suena vacía,

vacía se ha quedado mi vida, desarrapada.

 

 

 

 


LAS PUERTAS DE LA ROSA

                                                       “No conoce el arte de la navegación
                                                            quien no ha bogado en el vientre
                                          de una mujer, remado en ella, naufragado
                                                     y sobrevivido en una de sus playas.” 

                                                                      Cristina Peri Rossi


Aspiro todo ese aroma

sensual, intenso y profundo,

que exhala la rosa tibia,

cada vez que en ella me hundo.

Separo todos los pétalos

con esmerada ternura,

hasta que aflora turgente

su más oculta hermosura.

El enroscado pistilo

en espiral tembloroso,

con la insaciable presencia

del néctar más lujurioso.

Ejercicio placentero,

delicado y envolvente,

cuya humedad generosa,

sabe agridulce y caliente.

Se me asfixian las palabras

dentro de sus suaves puertas,

que, si bellas son cerradas,

mucho más lo son abiertas.

 

 

 

 



QUIERO... EN VEINTE VERSOS LIBRES
 

 

 

Quiero imaginar el decorado de tu paisaje

y pasear lento por las calles de tu soma.

Quiero poder visualizar tu rostro actual

y ensamblarlo en el que guarda mi retina.

Quiero empezar desde tu mismo cimiento

y recorrer palmo a palmo tu estructura.

Quiero alcanzar el sueño con tus arrullos

y despertar mis sentidos con tus caricias.

Quiero subir hasta lo alto de tus montes

y escalar despacio tus turgentes colinas.

Quiero descender a tu valle tembloroso

y sumirme en tu flor meliflua y palpitante.

Quiero escanciar el néctar de tus sabores

y embriagarme con tu perfume milenario.

Quiero viajar hasta al fondo de tus cuevas

y descubrir tus estalagmitas caprichosas.

Quiero zambullirme a tu arroyo profundo

y nadar a croll por tus corrientes interiores.

Quiero circular sosegado por tus honduras

y detenerme al llegar al límite de tu esencia. 

 

 

 

 



DICIENDO 

 

 

Hace tiempo que quería decirte algo,

pero no sabía como iba a decírtelo,

pues por querer, no quería que dijeras,

que si lo decía, era sólo por decirlo.

Por eso no te lo había dicho antes,

ahora lo digo, pues sé que estás segura,

en realidad ya lo puedo decir, pero...

¿Cómo te diría, que te quiero con locura?

 

 

 

 



A VECES TEJO PUENTES
 

 

 

A veces tejo puentes entre olvidos

y falsas memorias;

me sirvo de espejismos y de espejos

retrovisores,

y enhebro cada aguja con esmero

y sin temores,

para no esclavizarme con delirios

o vanas historias.



 

 

 

 

 

LO QUE NOS QUEDA 
 

 

 

Todo lo que nos queda

es el futuro

encerrado en la niebla

de un inédito expediente,

vestido con incógnitas

y cubierto por redes de misterio.

 

 

 

 



DONDE LOS ANGELES YA NO VUELAN 

 

                                     "Cien profundas soledades forman juntas 

                                                      la ciudad de Venecia -ésa es su magia-... " 

                                                                            Friedrich Nietzsche

 

En el lecho de máscaras,

justo después de la puesta del sol,

en esa media hora mágica

en que una luz tenue y cautivadora,

tiñe el cielo y las aguas

del mismo rosa madreperla

haciendo flotar a puentes,

palacios y aristócratas obesos

sobre el gran brazo negro de mar,

me vino el recuerdo de un beso

robado al embrujo del dieciocho,

a golpes de remo, sin antifaz,

entre el misterio y la elegancia,

en el sitio exacto donde se unen

las soledades más profundas.

 

Allí, donde aún reinan los traghetti

para los más desfavorecidos

y resisten tercas las colombas,

regresó, con la misma humedad,

envuelto en perlas de sal

y abrumado por las tinieblas,

aquel beso con el hechizo del pasado.

 

Allí, en el preciso espacio donde

-ahogados en su propia belleza-

los ángeles ya no vuelan,

quizás porque entre los cauces

de la madre de todos los laberintos,

se ha instalado para quedarse

un tiempo de ángeles caídos.

 

 

 

 



INTERROGANTES 
 

 

 

¿Es el pasado

una huella sin testamento,

como el polvo de siglos

que Dios dispersa con su tibio aliento?

 

¿Es el presente

la pasión y muerte de nuestro pasado,

el hoy efímero que lame

la gran desmemoria de los años?

 

¿Acaso permanece algún guiño irónico

como rezago de memoria,

allá donde no queda nada?

 

La sabiduría se mueve hoy

entre velos de ignorancia...

¿Es acaso el futuro la esperanza?

 

 

 

 



SOMBRAS
 

 

 

De pronto reinó el caos.

La luz se enfrió a golpes de pura prepotencia;

la estampida buscó las calles laterales

dejando un tendal de pancartas en el suelo.

La muerte llegó en camellos azules,

el miedo los volvía negros.

Esa noche,

una más de la sombra grande,

alcancé a cerrar aquel viejo bar.

 

 

 

 



CIELO 
 

 

 

Nadie roza tu soledad

de inalcanzable claraboya.

Sólo el mar,

en sus horas últimas,

cuando regresa de sus vaivenes,

te susurra versos en el horizonte

mientras lame tu espalda.

 

 

 

 



REGÉNESIS 

 

                                     

Cuando se hayan apagado todos los ecos

tras la larga noche de los tiempos...

¿Latirán aún el día y el verbo?

¿Comenzará todo de nuevo?