EHTORIA


Simbolos de la opresión del pueblo y de su identidad

“Ofiusa presenta un flanco tan prominente hacia delante (Portugal)... Al principio se la denominó Estrimnis, y los habitantes de estos lugares y campos eran los estrímnicos (de ahí vienen seguramente los nombres de la Estremadura portuguesa y la nuestra Extremadura); posteriormente una plaga de serpientes puso en fuga a sus habitantes y logró que esta tierra quedara despojada hasta de su propio nombre…” .

                                                                                                         EXTRAIDO DE: http://www.ibizapocapoc.es/Arqueologia/cazoletas.htm


 
VIRIATO, GENERAL EXTREMEÑO
VIRIATO Y EL SAQUEO DE LUSITANIA

 
 
   
 

Durante el período de las guerras de Viriato (147-139 a. C.) se constituyó temporalmente en el sur y el oeste de la península un poder político independiente de Roma que asumía la forma de una monarquía que, vagamente, se asemeja a las monarquías helenísticas (incluso la anécdota de sus bodas recuerda el carácter doryktetos de dicha monarquía; cf. Diod. 33.7.1.). El núcleo de este poder estaba en la Beturia céltica y túrdula. Los territorios sobre los que Viriato extendía su influencia no eran sólo agrupaciones tribales más o menos civilizadas, sino ciudades-estado con una organización compleja y siglos de civilización a sus espaldas.





 
 
     

 

"Muerto Viriato por la traición de tres miembros de su séquito, Q. Servilio Cepión y D. Junio Bruto pusieron fin a la resistencia lusitana. Cepión venció a Tautalos, el último caudillo lusitano, al que concedió tierras después de rendirse. Bruto cruzó el norte del  Duero, comenzando la conquista de Gallaecia, región atractiva para Roma por sus recursos mineros, posiblemente después de fundar la colonia Valentia con los aliados que habían combatido contra Viriato. Bruto fortificó las ciuda desde Morón y Olisipo, poniendo de esta manera los cimientos de la ocupación permanente de Lusitania mediante el control de las costas y de las vías de comunicación que desde ellas se internaban en el interior del país. Todavía, no obstante, a finales del siglo II a. C data un documento muy importante, el denominado Bronce de Alcántara, que registra la deditio o entrega de una comunidad indígena, el populus Seano [---], al procónsul de la provincia, L. Cesio. La existencia de esta deditio muestra que seguían existiendo problemas y hostilidades entre algunas comunidades de Lusitania y los romanos".

  Hacia el año 60 a. C. César llevó a cabo una campañas muy agresivas contra los lusitanos del "Mons Herminius y los galaicos, situados al norte de ellos. La campaña de César se caracterizó por su crueldad, exterminando o esclavizando a poblaciones enteras, deportando a los índígenas desde sus hábitats fortificados a las llanuras, donde eran más fácilmente controlables, y recaudando todas las riquezas que pudo. La conquista más importante fue la de Medubriga, un centor minero importante situado entre el Tajo y la Sierra de la Estrella, de cuyo botín pudo repartir 100 sestercios a cada uno de sus soldados, aparte la cantidad que reservó para sí mismo.  Después de vencer a los lusitanos, cruzó el Duero en pos de supervivientes y saqueó la Galicia meridional.
 


 
 
     




 

 
     

                                                      



                                                     
Breve historia de la formación de las provincias de Extremadura 
 

La tierra sin nombre 

A partir del siglo XIII la Extremadura leonesa (antecedente máximo de la actual Extremadura) desapareció incluso nominalmente de los documentos oficiales.

El concepto geográfico de Extremadura como tierra de frontera, apareció en la chancillería castellana en la segunda mitad del siglo XI pero no fue hasta el siglo XII (1133) cuando Extremadura apareció como algo distinto a los reinos de León, Toledo, Galicia y la misma Castilla5; no obstante, nunca se precisaron sus límites porque como dice el profesor Martínez Díez el concepto de Extremadura o frontera fue siempre algo móvil y variable.

En 1273 la trashumancia alcanzó niveles muy elevados. Quienes lo hacían por la cañada central y la occidental iban o venían desde Segovia o León hacia ese gran territorio extremo, no muy poblado, situado entre la parte occidental de los ríos Tajo y Guadiana que no tenía nombre propio. Como para entenderse el hombre necesita llamar a las cosas por su nombre a ese territorio innominado se le acabó llamando Extremadura.

En la percepción popular de Extremadura, en el sentimiento de Extremadura como región bien diferenciada de las que la circundaban debió tener una importancia notable el habla. De entre todos los aspectos que han servido y sirven para diferenciar las entidades nacionales o regionales entre sí, sin duda alguna el lenguaje es uno de los más importantes. El que se hablaba en aquel territorio que empezaba a llamarse de forma unívoca Extremadura era asaz diferente del de las regiones próximas. Era castellano, eso es evidente, pero no era el castellano de Salamanca o Ávila, ni el dela Mancha, ni el de Andalucía; también necesitaba nombre.

Aunque la gente llamase ya a este territorio Extremadura, la preocupación por definirlo jurídica o administrativamente no le quitaba el sueño a la chancillería real. Es cierto que desde la Cortes de Sevilla (1250), las primeras conjuntas de los reinos de León y Castilla en la mayor parte de ellas ya hubo representantes de Extremadura, así en singular, pero esa Extremadura comprendía tanto la leonesa como la castellana. Lo vemos, por ejemplo, claramente en las Cortes de Valladolid (1293) en las cuales Sancho IV otorgó dos ordenamientos diferentes, uno para Castilla y otro para León. El hecho para el reino de León fue remitido a ciudades tan dispares, aunque todas de realengo y todas de alguna de las dos Extremaduras, como Plasencia y Cáceres, pero también a Madrid y Segovia. A primera vista podría sorprendernos que esa remisión se hiciera a ciudades de la Extremadura castellana (Plasencia, Madrid, Segovia) que por castellanas, teóricamente, debieran haber recibido el ordenamiento hecho para Castilla; pero, esa remisión nos viene a confirmar la existencia de una Extremadura ya diferenciada de los propios reinos de Castilla y León aunque no tuviera una estructura administrativa propiay tenga poco que ver con la de hoy.  Tampoco aclararon nada las Cortes de Medina del Campo (8 de junio de 1305) reunidas en nombre de Fernando IV por la reina regente doña María de Molina, en la que ya hubo procuradores específicos de Extremadura, además de los de los reinos de Castilla, León y Toledo; ni las de Burgos (1315) a las que acudieron representantes concejiles de cuatro territorios: Castilla, León, Toledo y Extremadura; en estas últimas los concejos extremeños representados fueron los de la Extremadura castellana entre los que se incluían Plasencia, Trujillo y Béjar. La inclusión del antiguo reino de Toledo (realmente la actual Castilla-La Mancha más Madrid) como territorio diferenciado iba dejando el nombre de Extremadura como exclusivo de la región que hoy recibe ese nombre.

 

La Extremadura extremeña.

 

Habría que esperar a las Cortes de Alcalá (1345) en las que se ponían en boca del rey Alfonso XI las siguientes palabras: A los que nos pidieron merced, que por cuanto mandáramos poner alfolíesde sal en Jerez y en Trujillo y en Plasencia y en Béjar y en Coria y en Cáceres y en otros lugares de la Extremadura y en Alcaraz y en Villarreal y en fronteras de Portugal”, para que las cosas se fueran aclarando. Aquí ya perfilaba netamente lo que iba siendo la Extremadura actual; Béjar, Plasencia y Trujillo originariamente castellanas dejaban su condición de tales para integrarse con otras de raigambre leonesa como Coria, Cáceres y Jerez de los Caballeros. en la que ya empezaba a ser la Extremadura por antonomasia.

Esa Extremadura diferenciada de los reinos de Castilla y León es a la que alude la Crónica de Alfonso XI cuando hablando de los estragos de la peste negra en 1348 dice que el mal hizo grandes estragos “en las partes de Francia et de Inglaterra, et de Italia, et aun en Castiella, et en León, et en Extremadura, et en otras partidas”.

La misma Extremadura que se cita en la Crónica de Juan II, esta Extremadura citada en las crónicas ya iba siendo la actual Extremadura.

Cuando la Extremadura castellana -la situada entre el Sur del Duero y el antiguo reino musulmán de Toledo, dejó de tener existencia administrativa en el siglo XV y cuando en los mapas que se hicieron a principios del siglo XVI a la que en algún momento pudo ser la ampliación de la Extremadura castellana, esto es, el reino de Toledo empezó a conocerse como Castilla la Nueva, la única Extremadura que subsistió con ese nombre es la que (aunque nunca tuvo existencia legal y diferenciada en el reino de León) el pueblo ya identificaba con la de hoy.

Siguiendo la precisa exposición de Gonzalo Martínez Díez en el artículo "Extremadura: origen del nombre y formación de las provincias", publicado en el Anuario de Derecho de la Universidad de Extremadura, podemos establecer estas etapas:

-En 1502 surgen las primeras 18 provincias de Castilla en función de las ciudades con voto en cortes, no estando entre ellas ninguna de las extremeñas. La mayor parte del territorio extremeño dependía entonces de la provincia de Salamanca.

-En 1653 compran un voto en cortes, y por tanto forman por primera vez la provincia extremeña, las villas de Plasencia, Badajoz, Mérida, Trujillo, Cáceres y Alcántara. En esta provincia se integran los partidos de Trujillo, la provincia de León de la Orden de Santiago así como Coria y Granadilla con sus tierras.

Extremadura como entidad política 

En 1653 la ciudad de Plasencia decide recuperar el voto en Cortes que durante la Edad Media había tenido y comprarlo por valor de 80.000 ducados. Para ello propone una alianza a las ciudades de Badajoz, Mérida y Trujillo y a las villas de Cáceres y Alcántara para comprar conjuntamente dicho voto y conformar de este modo la provincia de Extremadura. Es pues en este momento cuando surge Extremadura como entidad política, a la que posteriormente se unirían otras localidades y la provincia de León de la Orden de Santiago.

Origen de Extremadura: http://interactiva.iespana.es/Extremadura/extremadura.pdf




GUERRA DE INDEPENDENCIA
LA BATALLA DE BADAJOZ (1812)

 

Entre el 16 de marzo y el 6 de abril de 1812, la ciudad de Badajoz fue sitiada por el ejército anglo-portugués bajo el mando de Arthur Wellesley, duque de Wellington. El sitio fue uno de los más sangrientos de las Guerras Napoleónicas, con cerca de 3.000 soldados muertos en unas pocas horas de lucha intensa hasta que el asalto llegó a su fin, con la rendición y retirada de la guarnición francesa.

 

Al éxito militar le siguieron saqueos en masa y desórdenes mientras los casacas rojas se emborrachaban, y pasaron unas 72 horas hasta que el orden fue completamente restaurado. Entre los civiles españoles que consiguieron sobrevivir estaban Juana María de los Dolores de León, futura mujer del general Harry Smith, y su hermana.

 

El saqueo de la ciudad de Badajoz a cargo de las tropas inglesas con posterioridad a la batalla, incluyendo violaciones y asesinatos indiscriminados de la población civil, se encuentra entre los más terribles y sangrientos acontecimientos de la Guerra de la Independencia.



 

De los hechos de la Guerra Civil española, aparte del bombardeo de Guernica, ninguno conoció mayor repercusión internacional que los sucesos de la Plaza de Toros de Badajoz, del 14 de agosto de 1936.

Tras la toma de la ciudad por las fuerzas sublevadas fascistas, estas llevaron a cabo una brutal represión entre los defensores de la ciudad y perpetraron la masacre de Badajoz, asesinando a  4.000 personas.

Estos asesinatos fueron llevados a cabo en distintos lugares de la ciudad, sobre todo en la plaza de toros en los días posteriores a la batalla, y tuvieron una gran trascendencia internacional debido a la presencia de periodistas de diversos medios en la ciudad.

El golpe militar se reveló en Andalucía y en Extremadura en toda su crueldad y en su naturaleza más genuina. Se inició con baños de sangre tan pronto como explotó. Queipo de Llano y Juan Yagüe, en particular, promovieron acciones violentísimas. La documentación militar de la época dice que se trataba de “lograr no solamente el castigo de los culpables sino la ejemplaridad”, un didactismo por el terror que enterrase literalmente y de una vez por todas la aspiración de los campesinos sin tierras de colectivizar las grandes fincas improductivas: una auténtica contrarreforma agraria de espaldas al pueblo.

                                                                                                                                     

Tras la toma de Badajoz por el Bando fascista se llevó a cabo la mayor represión de toda la guerra. Estas imagenes corresponden a la masacre de Badajoz, donde se estima que 4.000 personas fueron ejecutadas, están tomadas en el antiguo cementerio de la ciudad, donde los cuerpos eran quemados y enterrados en fosas comunes.

 

                                                                                          Mario Neves en un reportaje sobre la matanza de Badajoz

                                                                                                   


Badajoz, después de esto permaneció absolutamente abandonada durante décadas, en la más completa desidia, nunca perdonaron su republicanismo, a pesar del  "escarmiento ejemplar", según dijo y llevó a cabo el carnicero de Badajoz, el ex coronel Yagüe.

El oficial nazi Hans Von Funk expresó lo siguiente: "soy un soldado acostumbrado a la lucha, que ha combatido en Francia durante la Gran Guerra, pero jamás ha contemplado la brutalidad y la ferocidad con que el Ejército Expedicionario de África desarrolla sus operaciones. Por ello desaconsejo el envío de tropas regulares alemanas a España, porque, ante tal salvajismo, los soldados alemanes se desmoralizarían". 

Ian Gibson (Hispanista y escritor) sobre los crimenes en la plaza de toros de Badajoz:
Lo que pasó en Badajoz fue atroz. Y se llevó a cabo en función de lo previamente planificado: quitar de enmedio a los rojos, implacablemente.
Lo más bochornoso del asunto es que hoy, en 2010, es que la sede en Oviedo del Premio Príncipe de Asturias se ubica en una calle que lleva por nombre General Yagüe. O sea, las autoridades que hoy tenemos no tienen la sensibilidad suficiente para cambiar el nombre de una calle relacionada con un premio español a la cultura y a las humanidades a nivel mundial.


                                                                                    DESFILE DE LAS FF. AA
. EN BADAJOZ edición 2010

La edición 2010 del Día de las Fuerzas Armadas se celebró en la ciudad de Badajoz, durante el fin de semana del 29 y el 30 de mayo. Ese año además sé pudo contemplar a la Legión y al Tercio de Regulares volviendo a desfilar triunfantes por la ciudad mártir, rindiendo honores al Jefe del Estado y al Gobierno de la Nación. Ambos cuerpos coloniales continúan haciendo ostentación de su siniestro historial, y siguen luciendo los emblemas y condecoraciones que les otorgaron los militares perjuros del 18 de julio como premio por su adhesión a la rebelión facciosa y el posterior exterminio de defensores de la legalidad republicana. 

La decisión de celebrar en Badajoz el desfile anual nos parece una muestra de descomunal torpeza, así como de insensibilidad hacia los familiares de las víctimas del franquismo. Si por parte del ministerio de Defensa la decisión adoptada es como mínimo, un grave error, para las víctimas del franquismo y sus familias constituye una provocación y un insulto.
No podemos por menos que tener presente que la Plaza de toros de Badajoz, que hoy debería ser un lugar de memoria democrática y homenaje a las víctimas del fascismo al mismo nivel que Auschwitz, el Museo del Holocausto de Jerusalén, o la ESMA de Buenos Aires, fue convenientemente derribada en 2002 y sobre ella se construyó un posmoderno Palacio de Congresos. No es un caso aislado: hace unos meses se derribó la madrileña cárcel de Carabanchel en beneficio de la especulación inmobiliaria y para impedir que se convirtiese en lugar de memoria de la resistencia a la dictadura.
Ambos actos, el desfile del fin de semana y la destrucción de la plaza de toros de Badajoz, son un perfecto ejemplo de las políticas públicas activas de olvido desarrolladas por todos y cada uno de los gobiernos españoles desde la Transición: silencio cuando no humillación de las víctimas, e impunidad de los verdugos.
Reiteramos nuestra indignación ante tamaña muestra de insensibilidad y ante decisión tan torpe, máxime cuando en estos “desfiles de la Victoria” o en cualquier otro acto, ni las Fuerzas Armadas ni ninguna institución del Estado han pedido jamás perdón a los familiares de las víctimas.


Comunicado de la Federación Estatal de Foros por la Memoria ante la celebración en Badajoz del Día de las Fuerzas Armadas
Federación Estatal de Foros por
la Memoria.
Madr
id, 27 de mayo de 2010


POL HUSTICIA, ESTREMAÚRA PÁ LOS ESTREMEÑUS!

La vieja plaza de toros y el muro del cementerio de Badajoz donde fueron fusilados miles de extremeños fué derribado durante el mandato del alcalde del PP, Sr. Celdrán:

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=484525




Símbolos destacados de la opresión del pueblo y de su identidad en CÁCERES

- El sitio de 1714 y los fusilamientos ocurridos junto a la
  iglesia de Santa María del Mar.

- Fusilamientos en la Plaza Mayor: En Cáceres, el 17 de
 octubre de 1823, a las siete de la mañana, bajo una lluvia
 pertinaz, las tropas de El Empecinado atacaron la ciudad
 por varios flancos. A las 9'30 tomaban el convento de
 San Francisco. A las 11'30 entraban por San Blas y por
 Santiago y a las cuatro de la tarde, desbordaban las
 barricadas cacereñas de Barrio Nuevo, Peña Redonda,
 San Antón, Damas y Caleros. Al caer la noche, se
 sucedieron las violaciones y asesinatos, saqueándose
 43 casas e incendiándose 75 edificios. En Peña Redonda
 fueron fusilados cinco vecinos y en la Plaza Mayor, 36
 defensores frente al ayuntamiento.
 Tiempo después, se decidió conmemorar esta fecha con un
 acto solemne cada 17 de octubre, al tiempo que se ordenaba
 levantar un monumento majestuoso y sencillo en la Plaza
 Mayor para honrar a los patriotas fusilados. Pero nada de
 eso se hizo.

- La Revolución del Pan: El 3 de noviembre de 1892 se
 sublevaron los cacereños y asaltaron las panaderías.


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A continuación reproducimos el llamamiento hecho por D. Evaristo Pinto, director del periodico "El Cantón Extremeño".
 Documento inedito en internet. Somos los primeros que editamos el llamamiento de "El Cantón extremeño" en la red. No solo no prohibimos que sea copiado, si no que animamos a que sea copiado y difundido todo lo posible.

 
 
  LLAMAMIENTO DE SUBLEVACIÓN AL PUEBLO EXTREMEÑO, INCLUSO A TOMAR LAS ARMAS, POR D. EVARISTO PINTO.

Estremeños! Cuando a vuestro poder haya llegado esta hoja, la bandera de la santa causa de nuestro pueblo ondeará en todas partes. La Vera de Plasencia habrá dado el grito de libertad e independencia. Aunando nuestros esfuerzos quedará de una vez limpia nuestra patria de miserables y traidores arrojando de su suelo para siempre a sus tiranos y crueles enemigos. Tiempo es ya de que rompamos las fuertes cadenas que nos oprimen. Es llegado el momento de demostrar a la faz del mundo que sabemos arrancar de las garras del tigre extranjero la víctima inocente que se propone devorar.
Estremeños! no vaciléis, la hora de vuestra regeneración ha sonado. El grito de insurrección es el sublime acorde que en este momento ha de embriagar el espíritu de los buenos. Acudamos presurosos al sitio del combate donde nuestros hermanos nos esperan y el más sagrado deber nos llama. Y llenos de valor y confianza venid con nosotros a conquistar la libertad e independencia que hombres infames y llenos de ambición arrebataron un día a nuestra adorada y querida patria.

                                          Evaristo Pinto Sánchez, 30 de Abril de 1872
 




LA REVOLUCIÓN CANTONAL

La Revolución cantonal fue un movimiento político que tuvo lugar durante la Primera República Española, coincidiendo casi en el tiempo con una huelga revolucionaria acaecida en Alcoy (la llamada Revolución del petróleo) días antes del 12 de julio de 1873, cuando estalla la insurrección en Cartagena bajo el nombre de Revolución cantonal, extendiéndose en los días siguientes por muchas zonas de las entonces regiones de Valencia, Murcia, Andalucía y en las provincias de Salamanca y Toledo, lugares todos ellos en los que se llegaron a articular cantones (estados independientes voluntariamente federados en la Federación española), destacando también, en Extremadura, el intento de constituir cantones en Coria, Hervás y Plasencia, así como la publicación del periódico El Cantón Extremeño (fundado por Hernández González y continuado por Evaristo Pinto Sánchez), en cuyas páginas se animaba a la creación de un cantón extremeño ligado a Lusitania y se instaba a los lectores a tomar las armas de ser necesario, para defender los ideales promulgados. También en la provincia de Ávila tendrá la Revolución cantonal una cierta incidencia.

Este movimiento era partidario de un federalismo de carácter radical y trataba de establecer una serie de ciudades o confederaciones de ciudades (cantones) independientes que se federarían libremente. Recuerda en ciertos aspectos a las polis griegas. El cantonalismo fue un movimiento eminentemente de la pequeña burguesía que tuvo una gran influencia del naciente movimiento obrero, sobre todo anarquista.

Evolución y fin de los cantones

La mayoría de los cantones suprimieron monopolios, reconocieron el derecho al trabajo, la jornada de ocho horas y terminaron con los impuestos sobre consumo (derecho de puertas). Las tendencias socialistas y anarquistas no consiguieron imponerse y sólo en Cádiz, Sevilla y Granada tuvieron los internacionalistas más influencia.

Cantonalismo extremeño

En 1873 , proclamada la Primera República, se reaviva el movimiento cantonalista, que cuenta con hombres destacados ( auténticos padres de la patria extremeña) como Evaristo Pinto Sánchez, sucesor de Hernandez González, creadores del periódico El Cantón Extremeño, en cuyas columnas encontramos manifiestos cantonalistas así como proclamas republicanas encaminadas a la creación de un cantón extremeño federalmente ligado a la antigua Lusitania.





 BADAJOZ 1883 - REPUBLICA INDEPENDIENTE

Resulta que entre la I y la II República, Badajoz, solamente Badajoz en toda España, fue republicana. Concretamente, el 5 de agosto de 1883, cuando un puñado de militares y civiles tardíamente informados protagonizaron un suceso que no esperaban en todo el país y que sólo se produjo aquí. Menciona el cronista de Badajoz, Alberto González, nombres como los de los militares Melchor Muñoz Epelde o Serafín Asensio Vega y civiles como el periodista y abogado Rubén Landa o Fernando Ortíz de Urbina y Martín: «transcurriendo el día con total tranquilidad sin que se produjera ningún incidente ni acto de violencia por parte de los sublevados ni de la población». La República de Badajoz fue feliz por unas horas siendo independiente.

El 5 de Agosto de 1883 un puñado de Oficiales del Ejército se subleva en Badajoz y proclama la República ( Asensio Vega y Marín de Bernardo , vinculados a la Logia Masónica Pax Augusta ) .
El resto de las Capitanías Militares habían recibido contraórden horas antes , pero a Badajoz no llegó y proclamaron la República.
La primera noticia que se tuvo en Madrid de la rebelión de Badajoz, fue comunicada por el director de telégrafos de Portugal al cónsul de Elvas.

El Gobierno proclamó el Estado de Excepción para Extremadura.

Tropas de la caballería portuguesa marcharon a cubrir su frontera.

El General Blanco Arenas parte desde Madrid con 3000 hombres en varios ferrocarriles.

Los sublevados al mando del Capitán Buenaventura Camacho hacen descarrilar un tren cerca de cerca de Mérida, en Aljucén para cortarles el paso.

La Guerra Civil está a punto de estallar. La Capitanía decide negociar con el Gobierno Portugués y se entregan en la frontera de Elvas.

El Gobierno les da a elegir a que país quieren ser exiliados, unos deciden Reino Unido, otros Portugal , la mayoría Francia.

Sagasta les concede el indulto en 1891.
Teniendo en cuenta que la proclamación de la Primera República fue el 11 de febrero de 1873, tras un golpe civil- pronunciamiento en las Cortes al abdicar el rey Amadeo I, es correcto aventurar que la proclamación de la Segunda República fue en Badajoz el 5 de Agosto de 1883.

Por tanto, la de 1931 sería la III Republica y no la II.




                                                                                      Identiá estremeña Reflexiones desde la antropología social



      
                                                                                    

EXISTEN ZONAS DE MEXICO Y DE COLOMBIA DONDE SE ASENTARON
COMUNIDADES DE EXTREMEÑOS DESPUES DEL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA Y A LAS
 QUE LLEGARON HUYENDO DE LA GUERRA CIVIL DEL 36.
 ESAS POBLACIONES HEREDARON LOS RASGOS DE NUESTRA LENGUA.
 HOY EN DIA NO ES DIFICIL OIR A ALGUIEN DECIR PALABRAS 
COMO "asina", "mesmo" Y OTRAS MUCHAS.
UNA PRUEBA DEL ESTREMEÑU DE AQUELLAS ZONAS LA TENEMOS
 EN ESTE DOCUMENTO PDF SOBRE ANTIGUOS ESCRITOS DE
AGRICULTURA (VEASE CIERRES VOCALICOS EN I Y U, CAMBIOS DE
 F POR J, ETC. Veanse por ejemplo pags. 8 y 9):

Universidad de Colombia: http://especiales.universia.net.co/dmdocuments/Semillas_2.pdf






LO QUE NO NOS CONTARON DE LOS CONQUISTADORES 

La Cumbre de los Pueblos Indígenas de América sostiene que la acción de los conquistadores europeos no solo causó uno de los genocidios más grandes de la historia, destruyendo cientos de culturas y estableciendo un sistema permanente de opresión y explotación, sino que también sostienen que el genocidio y la explotación fue continuado por los estados nacionales sucesores de las potencias coloniales.  En ese sentido, el Primer Encuentro Continental de Pueblos Indios, reunidos en Quito en 1990 expresó en la Declaración de Quito:

"Los Indios de América no hemos abandonado jamás nuestra constante lucha contra las condiciones de opresión, discriminación y explotación que se nos impuso a raíz de la invasión europea a nuestros territorios ancestrales."