El reconocimiento médico
 


El Colchón
 
   Alguien, hace un par de años me preguntó qué tal tenía la tensión  y le respondí que  cuando me renové el permiso me dijeron que bien. ¿Qué más me hacía falta saber? Siempre pensé que lo de los enormes hospitales era una exageración.  Ahora todo es tecnología. Ningún médico te hace decir "33", ni " aaaaaaaaa " ni "b " ni nada. A lo sumo,  por lo más que te pregunta es por la dirección de tu correo electrónico.Y lo he pensado hasta que en  este año 2009 - a ver si termina de una puñeteeera vez - he podido comprobar "in situ " la pasta que nos gastamos en esto de la sanidad.  Las salas de "rayos x" tienen grandes aparatos colgados de techos y paredes que se mueven con un mando a distancia, y una camilla que te gira, sube y baja. Igualito que cuando nos hacían el reconocimiento en el Colegio ( El Pilar ). La de "Rayos X"  que nos habremos tragado . Espero -  y así quiero pensarlo-  que todo era una farsa. Que la placa que mostraban era  una antigua  que servía para hacernos creer que aquellos reconocimientos constaban incluso de diagnóstico por imágen.  Ahora caigo en que tal vez por eso todos teníamos desviada la columna hacía la derecha. Por aquéllos reconocimientos mi hermano Ignacio pensó que tenía el grupo sanguíneo negativo, y yo que tenía los pies planos. Y así lo creímos  ambos hasta que a él, a los 25 años,  le operaron de apendicitis y a mí ,  hasta que  me dijeron que " nones " cuando lo intenté alegar para no hacer la mili. Toda la vida llevando plantillas para nada. (  Llevando plantillas y además sin comer pipas por eso de la apendicitis. Vaya infancia ). Ante tal contrariedad no tuve más remedio que hacerme objetor y hacer competencia a los de la "ONCE" realizando la prestación vendiendo participaciones de la lotería de Navidad para la Asociación de Vecinos y Comerciantes de la Zona Centro de Madrid. Toda una experiencia.

Lo mismo sucede con los talleres de coches. Antes  hablabas directamente con el mecánico y le  podías decir que  "  me preocupa un ruido raro que hace cuando vas a 70 Km/h. Sí, algo como " crik" , " crik " , crik". Bueno,  tal vez sea " crek " en vez de "crik"Y entonces, él , que se conocía el coche a la perfección pues lo había tratado desde que lo compraste, decía:  "mientras no haga " Crok" no te preocupes ". Hoy sin embargo tienes que pedir cita y te recibe un señor o señora con bata blanca y con la manos recién lavadas con  gel antiséptico para la gripe A. Y claro, tú piensas, ¿ Y cómo le cuento a éste lo del " Crik ? Y además, si se lo cuento, a saber qué le dirá al mecánico. Mejor no digo nada y que sea lo que Dios quiera, que si era " Crok" ya me enteraré por la factura.

Pues sin quererlo ni beberlo ahora me paso el día en los hospitales. Quíen me lo iba a decir. Ayer, sin ir más lejos, estuve en las urgencias de traumatología de la Clínica " San Camilo". Todo por culpa de la lluvia y -sobre todo- ,  de un paso de cebra sin pintura antideslizante. Por suerte no había nadie delante y todo quedará en un par de días de reposo - pocos , que soy autónomo - y ya está. Ya me sé los mejores trucos y horarios para acudir a urgencias. Al mediodía la cola comienza a ser mayor cuando termina " Amar en tiempos revueltos " de La Uno . Si hay fútbol en la tele y no te gusta, aprovéchalo que es buen momento. Tiene el inconveniente de que el médico sea aficionado y entonces te despachará rápidamente ( ¿ Más ? ) .   Los programas de cotilleo ya no tienen tanto efecto. Recuerda llevar siempre monedas para las máquinas dispensadoras de agua y ganchitos.  Si no hay sitio para sentarte hazte el cojo y que se levante algún acompañante.  Y sobre todo: intenta hacerte con el mando de la Tele. En esos momentos Mr. Bean es tu ejemplo a seguir
 

 Qué difícil es lo de escoger un colchón.  Muelles, látex. Viscolástica, …. Una auténtica complicación.

El problema de internet es que no puedes probar lo que compras. Ciertamente tampoco en una tienda lo haces con libertad. Te sientas, apoyas  la espalda un poquito y ante la atenta mirada de la/ del dependiente /a , dices  : “ parece cómodo”  .  Pero  ya que lo de cambiar de colchón me pareció una recomendación   Divina  y yo soy como Santo Tomás,  decidí hacer una prueba más en serio. Que nadie se asuste ,  que no me llevé el pijama , más que nada porque el de repuesto estaba sin planchar .  ¿Tiene usted una almohada por favor?  Es para ponerme en situación – dije -. La pregunta era absurda pues estaba en una tienda de colchones y almohadas  tenían  para aburrir,  pero lo cortés nunca quita lo valiente.  Y me sacó una de prueba a la que oportunamente le puso una funda de papel de usar y tirar. Buen detalle  - pensé-. O mejor dicho, ¡Imprescindible detalle! , pues me imagino a todo Bravo Murillo poniendo la cabeza en la almohada de prueba y se te quitan las ganas de todo. También te dejan descalzarte y subir los pies ( prefiero seguir no imaginándome nada ). Estamos por tanto ante una prueba bastante real. Tan sólo faltaba que apagaran la luz, el vasito de agua y la radio.

Hablando de radio, lo que si tuve claro desde el primer momento fue que un colchón de muelles no lo quería ni ver.  Llevo más de diez años "mal durmiendo" en uno de ellos y estoy harto.  Un ligero movimiento intestinal- sí, de los que inevitablemente se tienen y miente quien lo niegue- ,   repercute en toda su estructura y con tanto metal  haciendo de antena, no hay emisora que se sintonice correctamente. El susto que me di una noche después del verano, que, al poner la Cope,  van y me salen todos los de la SER. Uno tras otro. El Pepe Domingo, el Alcalá, el Joseba… Sólo faltaba De la Morena. ¡Qué fuerte! Esto justificaba una rápida inversión  pues yo así no pegaba ojo.

Tras muchas dudas me he decidido por la “Viscolástica”. Vi un anuncio que decía  que es “un material innovador destinado a mejorar nuestra calidad de vida con un diseño que aplica una tecnología de reparto equilibrado de presiones y formas que proporcionan la máxima transpiración y la mejor eficacia para la correcta posición amortiguando los movimientos. Recomendado para personas exigentes o con problemas musculares, óseos y de circulacióny evidentemente no lo dudé. Lo que nunca llegué a entender fue lo de “ser exigente o tener problemas musculares”. ¿Acaso no se pueden tener las lumbares hechas un asco y a la vez ser exigente? Es más, seguramente tienes la espalda destrozada por ser exigente. Si “pasas” de todo duermes como un Lirón

Tuve que esperar un interminable mes pero por fin el sábado lo trajeron. Desde entonces mi vida ha cambiado.  Mis riñones ya me lo están agradeciendo. Parezco un Okupa "anti sistema"  y aviso que de ahí no me sacan ni los “mozzos de squadra”. (Tampoco desalojan a muchos, dicho sea de paso…)

Es un Pierre Cardín modelo Versalles. Jamás soñé (qué apropiado el término …  )  con dormir en un colchón de un diseñador tan famoso. La única pega es que no lo ve nadie. Intento enseñar la casa a todos los amigos que vienen a comer – a casa siempre  vienen a comer - pero me corta bastante decirles que prueben mi colchón. Algo semejante e inolvidable lo vivimos  hace ya unos cuantos años en la  “ pedida “ de mi cuñada Mercedes, cuando ante la insistencia del vecino de arriba de que en su cama  se oían nuestras voces y,  sobre todo,  el motor del frigorífico , no tuvimos más remedio que meternos en su cama – el matrimonio ya estaba en pijama – para comprobarlo. Y pudimos constatar que no tenía razón.

Al final me di cuenta de que no fue Dios quien me  aconsejó comprar otro colchón. Él ,como debe ser,  está en otros menesteres y pensará que a mí “que me den tila”…. o valeriana como mucho... Fue al mismísimo Constantino Romero, al que oí  entre sueños – pesadillas por aquél entonces - anunciando, ya no sé bien si en la Cope o en la Ser,  colchones del grupo “Lo Mónaco “. A él le debo el levantarme tan descansado y rendir tanto en el trabajo. Tanto, que lo voy a meter como gasto . No me deduzco ni coche, ni comidas, ni gasolinas... pero el colchón... que se atrevan a decirme que no.