En esos días se aprovechó la gran fuerza y pelaje del Chow Chow para la cacería, el pastoreo, el tiro de trineos, la vigilancia, la fabricación de algunas prendas de vestir con su piel y se inció el cunsumo de su carne. Se generaron grandes granjas de perros en los distritos del Norte de China en donde los Chow Chow eran estrangulados alrededor de los 10 a 12 meses de edad para evitar que se dañara la piel.
En Manchuria cuando una muchacha campesina se casaba ella recibía una dote de seis Chow-Chow como base para formar su granja. La lengua del Chow Chow era considerada como un manjar, además de que se decía tiene propiedades curativas.
El primer contacto del Chow Chow con Europa lo tiene cuando Marco Polo, quien visitó la China en el siglo XII escribe sobre ellos y los describe en el recuento de sus viajes, sin embargo, fue hasta el siglo 15 cuando fue traído como curiosidad por marineros y mercaderes en los buques de la Compañia India del Este.
Hacia el año 1780 fueron llevados desde la China hacia Inglaterra los primeros ejemplares en los buques mercantes de la época y, posíblemente fué allí donde adoptó el nombre para la raza, ya que la palabra Chow Chow era el término que se daba a la gran cantidad de artículos que se transportaban.
Algunos de estos primeros perros fueron llevados al Zoológico de Londres en el "Area de Perros Salvajes", en 1865 le fueron regalados a la reina Victoria Eugenia una pareja de Chow-Chow los cuales fueron mantenidos en jaulas en el castillo de Windsor, poniéndose de moda la raza entre la aristocrácia.
Una hembra de color negro, "Chinesse Puzzle", propiedad de Mr.W.K.Taunton, fué el primer Chow que se exhibió en el Crystal Palace Dog Show de Londres en 1880.
En 1884 the Earl of Lonsdale importó un Chow Chow y tres años más tarde le dio a la Marquesa de Huntley un perro llamado Peridot. Ella entonces crió a un perro llamado Peridot II el cual fue la base para el criadero de Lady Granville Gordon.
Lady Granville Gordon fue quien se esforzó en lograr que el Kennel Club reconociera la raza. El Chow Chow recibiría su propia calificación como raza por primera vez, lo que representó un ascenso desde su anterior clasificación como "perro extranjero". Por fín en 1894 fué cuando el primer Chow fué registrado en el British Stud Book (libro genealógico británico).
Ella también fue propietaria de los primeros Chow Chow azules en Inglaterra . Su hija , Lady Faudel-Phillips, posteriormente fundó el famoso Amwell Kennel y se convirtió en la líder de la crianza y exhibición hasta alrededor de 1898.
El primer Chow que se registró en una exhibición canina norteamericana se llama "Takya", prop. de Miss. A.C, Derby. Corría el año 1890.
El ejemplar "Chinesse Chum", perteneciente a Mrs. Charles E. Proctor (prop. de Blue Dragon Kennel), fué el primer Chow campeón en Estados Unidos, importado de Inglaterra, siendo el padre de la raza en América y dando numerosos y magníficos ejemplares como "Nigth of Asia" y Ch. "Black Cloud".
En 1906 el "American Chow Club" fue fundado. Este fue seguido en 1924 por la fundación del "French Chow Chow Club" por Madame Yvonne Diot. También el 1974 se tuvo el primer ingreso de un Chow-Chow en el German Stud Book.
Estos son los verdaderos motivos por los cuales se atribuyó tanto al Reino Unido como a los Estados Unidos la paternidad de esta maravillosa raza.
Se puede decir que el Chow Chow ha gozado siempre de grandes e importantes seguidores, lo que ha evitado que fuese una raza en peligro de extinción. Ha sido su peculiar encanto lo que ha cautivado a grandes personalidades como emperadores, reyes, aristócratas y grandes figuras de nuestra época mas reciente.
En la familia Real Británica, la reina Victoria así como otros miembros han tenido Chow-Chow como mascotas. La reina Alejandra , tuvo un Chow Chow traído por Sir Henry Knollys.
El último Duque de Kent era propietario de un Chow Chow y la actual Reina Isabel II tiene recuerdos infantiles de los Chow Chow de sus parientes.
El estadísta Lloyd George tuvo dos Chows y el Presidente Calvin Coolidge tuvo un Chow Chow (Timmy) en la Casa Blanca en los años 30.
La actriz Sarah Bernhardt, el dramaturgo George Bernard Shaw, el Dr Konrad Lorenz y el célebre conductor de orquesta Herberl von Karajan han poseído Chow Chow.
Otro notable fanático del Chow Chow era Sigmund Freud, después de su muerte, su hija, Anna Freud, conservó el Chow Chow de su padre e incrementó el número de ejemplares que ella poseía.
