CARACTER-CHARACTER


Para quien me pregunte "QUÈ" y "COMO" es un Chow, mi respuesta será de lo más rotunda y tajante; "es un ser perfecto, digno de mi admiración".
Su pàrticular y especial comportamiento es el que mejor se puede adaptar a personas con un carácter fuera de lo común.
Poseé una capacidad de afecto muy real y profunda hacia los suyos, la cual apenas manifiesta conservando ese aire asiático de impasibilidad y falsa indiferencia.
Tiene mucha seguridad en sí mismo y por ello aparenta ese porte de soberbia dignidad "leonina"
Su gusto por la independencia puede llegar a parecer exagerado para algunos, ya que en la mayoría de los casos se muestra muy celoso de su propio espacio, es decir, ni molesta ni quiere ser molestado.

Excesivamente tranquilo por naturaleza, sereno y con actitud reservada pero no agresiva, inteligente, noble, altivo y distinguido, puede dar la impresión de ser un perro vago, pasota, sin emociones, más aún, para muchas personas puede incluso llegar a parecer autista, pero nada mas lejos de la realidad.
Llegado el caso puede demostrar reacciones vivas y, por lo tanto, sus reflejos y movimientos pueden ser muy rápidos y justificados. El Chow Chow es un animal que lucha constantemente por ser comprendido.

El Chow Chow no está hecho para personas que necesiten constantemente gestos tiernos y cariñosos ni para las que quieran aparentar en un momento dado un autoritarismo exagerado. Tampoco aconsejaría nunca que alguien con poco carácter adquiera un ejemplar, ya que podría llevarle por el camino de la amargura.

Su físico y aspecto de bonachón no tiene  nada que ver con su manera de ser. El Chow observa todo con una mirada reflexiva, recurriendo a su sabiduría antes de tomar cualquier decisión.
Es muy terco y si ha tomado una determinación es muy difícil hacerle cambiar de parecer.
Antes de obedecer se lo piensa infinítamente. Si a una orden nuestra el perro no reacciona, debemos demostrarle con pelos y señales el "por qué" queremos que nos obedezca.
Hacer algo así porque sí, sin explicación alguna o causa justificada y, por supuesto, sin beneficio por su parte (esperando una recompensa o simplemente entendiendo que nos está haciendo un favor), no va con la manera de entender la vida segun su punto de vista.
Por ello no se puede ser brusco con un Chow, ni mucho menos violento si no hace lo que queremos.
De ser así, tomaría una actitud hacia nosotros de muchísimo rencor e indiferencia; pero esto mismo no significa que tengamos que mantener una actitud contemplativa ante su naturaleza rebelde, por el contrario, tendremos que educarlo desde muy temprana edad con muchísimo amor y, sobre todo, con la mayor de las paciencias.
Dicho de otro modo, un Chow Chow obedecerá si ha sido correctamente educado, si no se le ha intentado modificar su profundo carácter y si se ha respetado su profunda personalidad.

Son perros de un sólo dueño, aunque respetan al resto de su familia siempre y cuando se le trate con el mismo respeto del que él hace gala.

No se caracteriza por ser un perro ladrador ni mordedor ni de carácter agresivo, pero si alguien atenta contra los suyo o los suyos, no dudaría un momento en dar su vida defendiéndolos a capa y espada. Para ese menester su valentía es extrema.

Por su labor protectora durante años como guardián de templos y monasterios budistas y palacios reales, es un perro altamente desconfiado con los extraños y no dejaría nunca que nadie pusiera un pié en su territorio sin antes haberle dado su consentimiento.

Conocer y entender a un Chow Chow no es tarea fácil pero, una vez conseguido, produce emociones y sentimientos indescriptibles.

Una de sus mayores virtudes en lo extremadamente limpio que puede llegar a ser, casi como un gato. Siendo cachorro, en el momento que comprende que puede salir fuera de su casa para hacer sus necesidades no tarda en conseguir controlar su esfínter, puesto que prefiere estar cuanto más lejos de sus deposiciones mejor.
Para eso son muy escrupulosos y por ello son muy apreciados para convivir en un piso.
¿Se les puede pedir más siendo tan ideales?

Vivir con uno o varios Chows es una experiencia o, mejor dicho, es un privilegio que no se olvida fácilmente y muy pocos dueños de Chow Chows cambian de raza si se ven en la triste situación de perderlos por cualquier motivo. Se convierten en reincidentes...

Por último quiero decir que el Chow Chow es la raza que soñé siempre desde pequeña como perro ideal y me llenan totalmente, muchísimo más por su carácter que por su belleza, la cual no pasa desapercibida ante nadie, y me es imposible imaginar el resto de mis días sin estos increibles y apasionantes animales a los cuales tanto admiro y respeto.

Han sido, son y serán muchas las ocasiones en las cuales estos enigmaticos seres nos demuestren mejores sentimientos y pensamientos que los propios seres humanos, y es por eso que deberíamos tomar nota y aprender de las buenas y correctas lecciones con las que nos obsequian prácticamente a diario a lo largo de su corta pero intensa vida.