Ichthys  en marcha


PROYECTOS Y ACTIVIDADES EN MARCHA


Proceso de discernimiento de Grupo: ¿hacia dónde vamos?

Ichthys madura. No en vano caminamos desde hace años confiando en Dios, y tenemos muchas razones para darle las gracias. Hasta hoy, nos ha mostrado su rostro de padre que acoge en su casa a todos sus hijos e hijas, sin excepción y sin menoscabos. Y también su rostro de madre.
No ha cambiado mucho ahí fuera. La Iglesia-Jerarquía mantiene su postura hacia los homosexuales y lesbianas, y habitualmente sus referencias hacia nosotros no son amables, cuando menos agresivas o insultantes.
Durante el tiempo de vida del Grupo hemos vivido experiencias intensas de Dios. Para algunas personas ha significado un reencuentro inesperado con Él, y el descubrimiento de que nuestro Padre nos ama tal y como somos.
Poco a poco, casi sin darnos cuenta, nos hemos hecho mayores como Grupo, y se nos va quedando pequeño el traje. Eso no es malo, es decir, no quiere decir que no seamos los mismos, pues nada ha cambiado en lo esencial. Más bien, significa que hemos descubierto que tenemos mucho que hacer y que decir, y que ya no es cosa nuestra esta aventura sino del Espíritu. Es lo natural, que del compromiso personal esté naciendo un compromiso por los demás.
Lo queramos o no, Ichthys es referente para muchos. Más de los que conocemos e imaginamos. Alejándonos del orgullo o de la vanagloria, nuestro testimonio -aún pobre y débil- llega donde menos lo suponemos.
Es el momento de pararnos y averiguar qué quiere Dios de cada uno de nosotros en lo personal, y de todos nosotros como Grupo. Lo necesitamos para seguir andando en la confianza de que sabemos dónde ir. Hay muchos obstáculos que salvar; también acomodarnos es un tentador obstáculo.
Tanto en los Encuentros de Chipiona, como en último de Toledo, constatamos que no estamos solos y que no es lícito aislarnos. También intuimos que Dios tiene un plan definido para el Grupo. Ya no es un juego de unos cuantos de nosotros. Llevamos mucho tiempo pidiendo al Padre que nos abrace, y ahora no quiere dejar de hacerlo.
Ichthys entra en un proceso de discernimiento que nos va a hacer madurar y crecer.
Es el momento de confiar y dejarnos hacer por Dios.

Antonio C.
Coordinador de Ichthys