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Publicamos documentos de relevancia para el Grupo o para el Colectivo LGTB.
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Comunidado de Ichthys sobre la "guía para curar la homosexualidad" publicada por la diócesis de Alcalá de Henares.   
    
Ante la publicación de la "guía para curar la homosexualidad" por parte de la diócesis de Alcalá de Henares, al frente de la cual se encuentra Juan Antonio Reig Plá, y desde nuestro firme sentimiento de pertenencia a una Iglesia que debe ser imagen de Dios, pero que también es obra imperfecta de los hombres, la Comunidad de cristianas y cristianos homosexuales lgtb Ichthys queremos manifestar:

1. Nuestra profunda tristeza por la pobre e incoherente imagen que, una y otra vez, ofrece parte de nuestra jerarquía, especialista en sembrar culpabilidad, desesperanza y dolor.
2.  Nuestro asombro ante la afirmación reiterada de nuestro hermano Reig Plá en cuanto a que la homosexualidad es una enfermedad, ignorando cualquier fundamento científico de sobra conocido y avalado por la OMS, y sin embargo otorgando sospechosa credibilidad a teorías que presentan a los homosexuales como personas desviadas, enfermas, inseguras, con defectos en la educación moral y afectiva, incluso contagiosas, todas estas ideas casualmente obra de grupos ultraconservadores, con los que el sr. Plá parece tener cierta afinidad.
3.  Recordamos a nuestro hermano Reig Plá que, a lo largo de la historia, un número insospechado de mujeres y hombres anónimos, muchas y muchos de ellos personajes relevantes como médicos, arquitectos, maestros y educadores, teólogos y religiosos, filósofos, científicos, políticos, humanistas, artistas, han sido homosexuales o lesbianas, algunos capaces de haber puesto cara y nombre a su identidad afectiva; para ninguno supuso razón alguna de sentirse o comportarse como enfermos o desviados.
4.  Nuestro pesar por cuanto este tipo de declaraciones y actuaciones de cierta parte de la jerarquía no hace más que ampliar la distancia entre la sociedad y la Iglesia, provocar un profundo rechazo del colectivo lgtb con respecto a los católicos, y crear nuevas situaciones de desesperanza y dolor entre los creyentes que intentan vivir la fe en Dios y su realidad afectiva a un mismo tiempo.
5.  Rogamos a nuestro hermano Reig Plá que ponga más Evangelio en sus palabras y en sus actos; que sea pastor y no lobo para todo su rebaño; que reconozca que Jesucristo jamás obraría de una forma tan ofensiva en nombre del Padre; que medite en la oración su historia personal de declaraciones y actuaciones contra el colectivo lgtb y descubra si es ciertamente este el camino que, como obispo, debe mantener.
6.  Las declaraciones pasadas, presentes o futuras de Juan Antonio Reig, y sus actuaciones contra los homosexuales, y las de otros miembros de la jerarquía católica ayer, hoy o mañana, no son de ninguna manera la representación del sentir de la mayoría de los cristianos. Sus palabras y sus actos podrán causarnos dolor e indignación, pero no por eso harán que nos sintamos excluidos de una Iglesia que es madre, en cuyo seno encontramos el amor de Jesucristo, ajenos a los pastores que han confundido su vocación. Constatamos y experimentamos que otra Iglesia es posible, y así queremos anunciarlo.
7.  Seguiremos acercando el Evangelio a los alejados y marginados, a todas y a todos los que fueron alguna vez rechazados por causa de su identidad afectivo-sexual. Nada ni nadie nos apartará del amor de Dios.

Ichthys, Comunidad de cristianas y cristianos homosexuales lgtb, Sevilla
9 de julio de 2011

28 de junio
Manifiesto de Ichthys en el día de la dignidad lgtb  


En el entorno del día del orgullo gay, las cristianas y los cristianos de Ichthys queremos reivindicar la palabra dignidad. Cualquiera de nosotras y de nosotros nos sentimos naturalmente orgullosos de nuestra identidad. Como creyentes en Jesucristo, vivimos nuestra realidad convencidos de que Dios nos ha hecho a su imagen y semejanza, prueba evidente de la riqueza de matices de su creación. Por tanto, el orgullo nos es dado y nada ni nadie puede arrebatárnoslo.
Sin embargo, manifestamos que parte de la sociedad mantiene abierta de forma premeditada la herida de la dignidad, robándonosla y rompiéndola hasta el punto de que siguen dándose numerosos casos de homofobia, pese a que las leyes de nuestro país reconocen derechos de igualdad inalienables para el colectivo homosexual lgtb.
Un año más pedimos, exigimos, que nadie dude de que somos dignas y dignos de ejercer los mismos derechos y deberes que cualquier ciudadano. Manifestamos que somos dignos de expresar nuestra identidad, nuestros sentimientos, nuestra afectividad.
Como creyentes, rogamos a Dios que nos haga personas valientes. De nuevo, pedimos al Padre que nos envíe pastores capaces de hacernos sentir hijas e hijos de una Iglesia que sea amor, donde nuestra dignidad no sea matizada.

Ichthys. Cristianas y cristianos homosexuales lgtb.
Sevilla, 25 de junio de 2011




Manifiesto en el día internacional de lucha contra la homofobia, 17 de mayo de 2011

En el día internacional de lucha contra la homofobia, manifestamos:
Los creyentes en Jesús no podemos estar de brazos cruzados mientras haya personas que sufren a causa de la homofobia.
En el mundo, en más de 70 países la homosexualidad es un delito. En al menos 7 de ellos, ser homosexual puede ser penado con la muerte.
En España son muchos los casos de homofobia que siguen produciéndose, ante la pasividad de la mayoría.
¿Qué hacemos los cristianos al respecto? ¿Acaso levantamos la voz pidiendo justicia? ¿Quizá pedimos valentía a nuestros hermanos en la jerarquía? ¿Alguna vez somos capaces de actuar como Jesucristo haría?
¿De qué forma construimos el nuevo Reino para todas y todos los hijos del Padre?
¿De verdad alguien puede creer que Jesús de Nazaret aprobaría cuantas normas, tradiciones y disposiciones oprimen hoy a las personas en cuanto a su identidad sexual?
En el día internacional de lucha contra la homofobia, manifestamos que Cristo resucitó para todas y para todos, sin distinción. Creemos firmemente que Dios nos ha creado tal como somos, y nos ama tal como somos. Nada ni nadie podrá cambiar esta realidad trascendente. Dios es bueno por naturaleza, no puede haber creado nada malo. Las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales o transexuales no hacemos nada perverso. Tan solo sentimos y expresamos nuestra afectividad de manera diferente. 
Pedimos a las Iglesias, en especial a nuestra Iglesia católica, que sea valiente y traduzca el Evangelio en acogida amable hacia las personas homosexuales. Necesitamos pastores, no lobos.

Ichthys. Cristianas y cristianos homosexuales lgtb, Sevilla

17 de mayo de 2011

1 de diciembre
Día mundial de lucha contra el Sida

Ichthys, Comunidad de cristianos y cristianas homosexuales lgtb de Sevilla, en el día internacional de lucha contra el VIH/SIDA

Manifestamos públicamente nuestra solidaridad y nuestro compromiso de apoyo con las personas afectadas  por el virus de VIH/SIDA.

El SIDA nos afecta a todas y a todos. Singularmente al tercer mundo, pero también a hermanas y hermanos nuestros cercanos. Ante el SIDA ningún ser humano puede mirar hacia otro lado. Nosotros, cristianos, con mayor razón no podemos estar ajenos a este drama humano.

Los afectados por el virus del VIH/SIDA con frecuencia son discriminados. La inversión de las administraciones en investigación, prevención y tratamiento de este mal es manifiestamente mejorable. Aún hoy, colectivos diversos afirman que el VIH/SIDA es consecuencia del enojo de Dios  con los homosexuales.

La Comunidad de cristianas y cristianos homosexuales LGTB de Sevilla, Ichthys, hace pues pública su defensa de los derechos y de la dignidad de las personas afectadas por el VIH/SIDA. Lo hacemos desde la justicia que emana del Evangelio.

Reclamamos de las administraciones un esfuerzo extraordinario en la investigación, prevención y tratamiento de la enfermedad.

Nos duele la Iglesia que condena el uso de uno de los medios más eficaces en la prevención del VIH. La doctrina no puede poner en peligro las vidas de hombres y mujeres. No es justo poner en boca de Dios una negativa sobre el uso del preservativo. Rogamos al Padre para que las diferentes Iglesias y sus jerarquías reconozcan que Dios no tiene nada que ver en todo esto. Dios sí ha de impulsarnos a amar a nuestras hermanas y a nuestros hermanos sin condiciones, y a luchar para que sus vidas sean del todo dignas.

Ichthys, Cristianas y Cristianos homosexuales lgtb. Sevilla. 1 de diciembre de 2010.



  Ichthys ante el día del orgullo/dignidad homosexual, junio de 2010.
Nos preguntamos cómo actuaría Jesús durante estos días de la dignidad homosexual. Hagamos un ejercicio de imaginación valiente:
Probablemente Jesús asistiría a las actividades previstas, y se solidarizaría con las causas justas que se debaten y exponen. Seguramente iría a la cabalgata del sábado, y se lo pasaría bien. Y esa noche lo celebraría tomando unas copas con los amigos, comiendo, riendo, y después bailando con ellos. Jesús, nos dicen los Evangelios, era un hombre que estaba en el mundo. En numerosas ocasiones se nos presenta en banquetes, fiestas y celebraciones, donde come, bebe, y seguro que baila como cualquier hombre normal de aquel tiempo. Nuestro ejercicio de imaginación es fácil conociendo la humanidad de Jesús. Y es valiente porque a algunos este Jesús tan cercano les aterra, y suelen atizar con la palabra herejía para recordarnos que Jesús antes de hombre es Dios. Sí, pero un Dios-Amor que se hizo hombre, y eso sin mencionar que le gustaba llamar al Padre Abbá. ¿Su traducción? Papaito. 
Es verdad que los más hortodoxos le miraban mal por tantas extravagancias. Era un hombre raro, dado a juntarse demasiado con pecadores, publicanos, prostitutas, mendigos, olvidados, marginados, y seguro que más de un homosexual y lesbiana, y demás miembros de la actual familia lgtb.
Desde esta premisa, los creyentes estamos legitimizados por nuestra fe a participar de forma activa en cualquier actividad relacionada con el día de la dignidad homosexual. Nos gusta la palabra dignidad, mejor que orgullo. Podemos estar orgullosos de muchas cosas, en especial de todo lo que ya se ha conseguido. Pero lo que sigue estando en juego es nuestra dignidad como seres humanos, por el hecho de ser homosexuales, lesbianas, transexuales o bisexuales.
Los cristianos tenemos que estar. ¿Pero cómo?
Si la sal se vuelve sosa no sirve para nada. Si se apaga el candil, no hay luz y no vemos más allá de nuestras narices. Hay muchas formas de ser sal y luz, y muchas más de volvernos insípidos y apagados. Ciertamente Jesús participaría de todo lo relacionado con estos días, pero huiría de lo escandaloso y de todo aquello que fomentara los estereotipos y tópicos que tanto daño nos hacen.
No estamos seguros de que se sepa sacar provecho de todo lo que supone el día del orgullo (dignidad) homosexual. En las retinas de todo el pais queda sólo la cabalgata y las más que probables estridencias, absolutamente respetables por otro lado, pero inoportunas, que graban las televisiones.
Nos parece más coherente trabajar por la dignidad  del colectivo lgtb durante todos los días del año. Y eso hacemos.
Lamentamos también la politización del día del orgullo/dignidad lgtb.
Quienes estemos participando de las actividades, quienes vayamos a la cabalgata del sábado, hagámoslo con coherencia. En nuestra escala de valores, en primer lugar manifestarnos por nuestra dignidad. Somos hombres y mujeres que creemos en Dios, pero no en uno cualquiera, sino en el Dios que se hizo hombre para hacerse uno más entre los desfavorecidos, los marginados y los despreciados del mundo.

Ichthys. 28 de junio de 2010


Manifiesto de Ichthys en el día internacional de lucha contra la homofobia, 17 sw mayo de 2010

Nosotros, la Comunidad Ichthys, cristianas y cristianos homosexuales de Sevilla manifestamos hoy 17 de mayo, día Internacional de Lucha contra la Homofobia, nuestra tristeza al comprobar que las más negativas actitudes homófobas siguen utilizando el nombre de Dios en vano. Denunciamos que el mensaje cristiano es contrario a cualquier acto de discriminación y, por tanto, ningún creyente puede justificar por la Palabra de Jesucristo los ataques y desprecios de que son objeto los hombres y mujeres que reconocen una identidad sexual diferente.

Denunciamos la sinrazón de quienes nos amenazan con la justicia de Dios y nuestra condena (según sus palabras) al fuego eterno. Al contrario, muchas mujeres y muchos hombres viven un auténtico infierno en sus vidas como consecuencia de un profundo sentimiento de incomprensión y una continua experiencia de humillación. Dios nada tiene que ver con los hombres injustos que intimidan en su nombre.

Queremos gritar que no sentimos como nuestro al pastor que equipara aborto y pareja homosexual. Como cristianos, nuestro posicionamiento ante el aborto es claro y transparente, y  nos declaramos defensores de la vida desde su inicio. El matrimonio homosexual es un derecho adquirido que hace posible equiparar en igualdad derechos que anteriormente eran recortados injustamente. Nadie puede decir en su sano juicio que este derecho ponga en peligro a la familia, ni mucho menos a la familia cristiana.

Queremos gritar que no sentimos como nuestro al pastor que equipara pederastia y homosexualidad. Mientras que la pederastia es un crimen execrable que cometen hombres y mujeres de diversas edades, estatus sociales y de diferentes tendencias sexuales, la homosexualidad es una identidad sexual no elegida, que como cristianos entendemos es obra de Dios.

Denunciamos que estas y otras manifestaciones de pastores de nuestra Iglesia hacen posible la homofobia, fomentando y justificando actitudes de rechazo al colectivo homosexual. Su posición de magisterio confunde al pueblo de Dios. Jesucristo jamás condenó al diferente, menos aún cuando este era marginado. Sus palabras fueron: “quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

Hay otra Iglesia valiente que nos acompaña y se arriesga de forma desinteresada y profundamente evangélica. Desde aquí nuestro sincero agradecimiento por ayudarnos a construir un mundo diferente, sin discriminación, sin violencia, sin marginación, sin condena, sin muerte, sin amenazas.

Ichthys. Cristianas y cristianos homosexuales. Sevilla, 17 de mayo de 2010


 
Nos maldicen y bendecimos. Somos perseguidos y soportamos. Nos calumnian y confortamos.
1 Cor. 4,12
Comunicado de Ichthys sobre las declaraciones del número dos del Vaticano, monseñor Bertone

A partir de un tiempo de reflexión y oración, alejados del primer impulso de rabia, y envueltos aún en un prufundo sentimiento de tristeza e impotencia, el Grupo Ichthys, cristianos y cristianas homosexuales de Sevilla, queremos manifestar nuestro rechazo a las manifestaciones de monseñor Bertone, en las cuales identificaba pederastia y homosexualidad.
Dios conoce hasta el más pequeño detalle de cada uno de nosotros. Nos hizo tal cual somos. Nuestra identidad sexual no es elegida sino asumida como un don del creador y nosotros, como creyentes, apreciamos el amor que Él nos guarda.
La pederastia es un grave delito, no privativo de una identidad sexual concreta. Por tanto, es tremendamente injusto hacer cualquier insinuación en la que pueda suponerse una vinculación entre homosexualidad y pederastia, porque no existe tal identificación, ni desde la base científica ni desde la base estadística.
Nos entristece que sea un miembro notable de la Iglesia quien ponga en su boca -y como representante vaticano, en boca de Roma- tales manifestaciones. Nos parece irresponsable porque sus palabras provocan más dolor, más marginación y más violencia. Sus declaraciones justifican a quienes, desde posturas laicistas, proponen la apostasía como respuesta lógica ante una Iglesia que no nos quiere.
Queremos gritar que otra Iglesia es posible. Hay otra Iglesia que vive de forma coherente el Evangelio. Hay otra Iglesia que abraza al marginado. Hay otros pastores que dejan el rebaño para ir a buscar la oveja perdida.
Oramos por que nuestro obispo Juan José, monseñor Bertone, su santidad el papa Benedicto, y todas y todos los pastores de nuestra Iglesia, sean auténticos signos del amor que Dios nos tiene, dignos representantes del amor de Cristo para todos sus hijas e hijos, sea como sea que hayamos sido creados

Ichthys, Sevilla, 18 de abril de 2010


El Levítico como argumento irrefutable
Pincha en el siguiente enlace y disfruta con un interesante vídeo en el que, de una forma seria y divertida, se ironiza acerca de las bases bíblicas que los más ortodoxos creen  irrefutables, y bajo las que justifican sus argumentos homófobos (entre otras cosas, claro).
Da que pensar.


 


 
 

No es conservadurismo, es homofobia

POR BRUNO BIMBI

“Dios Todopoderoso creó las razas blanca, negra, amarilla, malaya y roja, y las colocó en continentes separados. El hecho de que Él separase las razas demuestra que Él no tenía la intención de que las razas se mezclasen”. La frase citada parece salida de alguna proclama perdida del Ku Klux Klan. Pero no: es parte de una sentencia judicial de un tribunal norteamericano, fue escrita en 1966 y se refería al matrimonio interracial.

Hasta el fallo “Loving v. Virginia”, dictado el 12 de junio de 1967 por la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, en 16 estados norteamericanos —entre ellos, Virginia— era ilegal que una persona de piel negra se casara con una persona de piel blanca. Apenas siete estados nunca lo habían prohibido: Minnesota, Wisconsin, Nueva York, Connecticut, Vermont, New Hampshire y New Jersey, y los primeros en permitirlo habían sido Pennsylvania (1780) y Massachusetts (1843). El resto fue cayendo como piezas de un dominó, hasta aquellos últimos dieciséis a los que la Corte tuvo que darles el empujón final.

Otras leyes racistas fueron derrotadas durante el siglo XX en ese país por la lucha del movimiento negro y el compromiso de líderes políticos como Kennedy. Uno de los hitos más significativos de ese cambio fue la rebelión que paralizó por 382 días el transporte público de Montgomery en 1955, por iniciativa del pastor Martin Luther King, luego de que una humilde modista negra, Rosa Parks, fuera presa por negarse a cederle el asiento a un pasajero blanco en un colectivo. Así se lo había exigido el chofer, James Blake, haciendo cumplir una ley del estado de Alabama. En 1962, cuando el estudiante negro James Meredith intentó matricularse en la Universidad de Misisipi, hubo violentas manifestaciones racistas impulsadas por el gobernador Ross Barnett y el presidente JFK tuvo que mandar 3 mil soldados y 400 agentes federales para protegerlo. Hubo dos muertos y decenas de heridos. Las leyes que permitían negarles la matrícula a estudiantes negros en escuelas y universidades también habían caído por un fallo de la Corte, en 1954, pero algunos estados se resistían a aceptarlo.

¿Cuántos personas, por más conservadoras que sean, repetirían hoy sin ruborizarse la cita que abre esta columna? ¿Cuántas defenderían hoy leyes que obligaran a los negros a cederles el asiento a los blancos en los colectivos o que autorizaran a escuelas y universidades a “reservarse el derecho” de no admitirlos? Me arriesgo a decir que casi nadie. Oponerse a que los negros tengan los mismos derechos que los blancos no es una posición “conservadora”. Es, simplemente, racismo, condenado por igual por conservadores y liberales, personas de izquierda y de derecha, católicos, judíos, ateos, ricos, pobres, hombres, mujeres. El racismo sigue existiendo y sigue siendo un problema en buena parte del mundo, pero afortunadamente ya no es una posición político-ideológica que cuente con un mínimo de respetabilidad en las democracias occidentales.

La lista de los estados norteamericanos que nunca prohibieron el matrimonio interracial o que estuvieron entre los primeros en abolir la prohibición se asemeja mucho a la de los estados en los que ya es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo: Massachusetts (2004), Connecticut (2008), Iowa (2009), Vermont (2009), New Hampshire (2010) y Washington (2010), a los que es probable que pronto se sume Nueva York. Uno de los primeros países en legalizar el matrimonio gay a nivel federal fue Sudáfrica (2006), a partir de una sentencia de la Corte Constitucional, que aplicó la nueva constitución democrática surgida tras la abolición del apartheid y la llegada al gobierno de Nelson Mandela. No creo que sea casualidad.

Guardemos este texto. Volvamos a leerlo dentro de veinte años, o quizás menos. ¿Cuántos creerán aún que es legítimo prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo o negarles ciertos derechos civiles a las personas homosexuales? Apuesto a que serán tan pocos que declaraciones como las más recientes del papa Ratzinger, que dijo que “el matrimonio homosexual y el cambio climático amenazan la creación”, sonarán en no mucho tiempo para casi todo el mundo tan repugnantes como la que cité al principio de esta nota.

En lo que respecta al matrimonio, es lógico que los conservadores discrepen con los liberales en temas como la fidelidad obligatoria y la intromisión del Estado en la intimidad de las parejas, o que los conservadores se opongan a los contratos prematrimoniales y, para los liberales, estos sean necesarios y la regulación estatal del patrimonio de los cónyuges deba ser mínima. Es lógico que los más liberales sean menos partidarios del propio matrimonio que los más conservadores. Que unos lo defiendan como una tradición fundamental y los otros lo consideren una formalidad innecesaria y prefieran formas jurídicas más informales para garantizar derechos como la herencia, las pensiones y demás, sin ceremonias ni libretas. Son debates interesantes y legítimos y está bien que cada pareja elija de qué manera quiere formalizar sus vínculos o si prefiere no hacerlo. Que haya parejas más tradicionales y otras que renieguen de la tradición, más allá de la orientación sexual. No nos engañemos: hay gays y lesbianas tradicionalistas y conservadores y hay heterosexuales liberales que prefieren el amor sin papeles.

Pero oponerse a que las personas homosexuales tengan los mismos derechos que las personas heterosexuales —entre ellos, el derecho a casarse si así lo quieren— no es una posición conservadora. Es, simplemente, un prejuicio homofóbico, que no debería tener lugar en una democracia.

En no muchos años, nadie va a discutirlo.

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Publicado originalmente por Newsweek el 13 de Enero de 2010