HEMOS VISTO COMO SE TERMINÓ DE PREPARAR LA TIERRA, Y CUANDO SE CREÓ LA PRIMERA PAREJA HUMANA ADÁN Y EVA.

  AHORA VEREMOS LA PREPARACIÓN DEL TERRENO DONDE SE CREA ESTA PRIMERA PAREJA HUMANA Y COMO SE CREA.

   INDICE  DE  PUNTOS

1)-UNA PREGUNTA 

2)-LA CREACIÓN DEL HOMBRE.   PONEMOS UN EJEMPLO…

3)-LA CREACIÓN DEL HOMBRE.   UN POEMA

4)-EN “DONDE” Y EL “COMO”:     PRIMERA PARTE

5)-“EN DONDE” Y “EL COMO”:    SEGUNDA  PARTE 

6)-ALGO MAS DEL “LLOVER” 
7)-¿EL HUEVO O LA GALLINA?     TAL VEZ UN DETALLE

8)-LOS PRIMEROS DÍAS DE ADÁN  Y CREACIÓN DE EVA

9)-EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
     ¿PROHIBICIÓN DE LAS RELACIONES SEXUALES?

10)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
       ¿DIOS  PRUEBA  A  ADÁN  Y  EVA?
11)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
       ¿DIOS  PRUEBA  A  ADÁN  Y  EVA?
12)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
       ¿POR QUÉ EL ÁRBOL EN EL MEDIO DEL JARDÍN?
13)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
        ¿POR QUÉ LLAMARLO ASÍ? (Primera parte)
14)-¿POR QUÉ LLAMARLO ASÍ? (Segunda parte)





 

 

 

1)-UNA PREGUNTA 

       -Usted sabe Eulalio, -dice Miguel- que me ha quedado una pregunta por que he notado que usted al hablar de la creación no lo ha dicho. 

       -¿Cuál? –dice Eulalio. 

       -Que usted no habló de la caída de Satanás y sus demonios –dice Miguel. 

       -Bien recuerda usted, -dice Eulalio- que si hablamos en puntos anteriores de Luzbel, o Lucifer y que en realidad no lo había creado Dios el Padre, aunque muchos le echan la culpa a El, sino el Hijo, siendo por supuesto antes de la creación del universo, y hasta como surge lo que podríamos llamar una primera controversia entre el Hijo y esta persona (Luzbel) y que ya contaba con algunos amigos. 

       -Cierto me acuerdo, -dice Miguel. 

       -Bien no hemos hablado de Satanás y sus demonios, -dice Eulalio- por que todavía Satanás no ha intervenido para nada en los días creativos, y si lo ha hecho no ha sido más que la de los otros ángeles, ya que ni siquiera se lo menciona para nada que se le parezca, en relación con este planeta Tierra, al cual posiblemente si estaba vigilando atentamente cada situación para llegar a intervenir, según él, en el momento apropiado como sabemos que lo hizo. 

       -Pero como, -dice Miguel- si algunos dicen que en estos “días de creación” es cuando a Satanás y sus demonios lo echan del cielo a la Tierra, incluso hacen referencias de Isaías (14:12-15) y Ezequiel (28:13-17) 

       -Si, -dice Eulalio- algunos creen ver en estas citas fundamentos para entenderlo así. Pero todos también podemos ver que estas citas hacen referencias a profecías, y uno de los valores de las profecías de este Dios del Libros de los Libros es decir las cosas como si ya se hubieran realizado, pero repito bien sabemos que son profecías. 

       Pero en el lugar claro de cuando sería este acontecimiento también se encuentra en otra profecía que como dice él (el Hijo de Dios) en el libro de Apocalipsis cap. 1 vs. 1 Revelación de Jesucristo; se la concedió Dios para manifestar a sus siervos = lo que ha de suceder = pronto; y envió a su Ángel para dársela a conocer a su siervo Juan, 

       Si es lo que ha de suceder, -continúa diciendo Eulalio- quiere decir que todavía no había sucedido. 

       Esto muestra que el momento en que Satanás y sus demonios serían arrojados del  cielo a la Tierra, sería en los momentos del cumplimiento de esta profecía de Apocalipsis (Cap. 12), no antes, más en el libro de Job muestra que Satanás andaba por el cielo como Pancho por su casa.  

       -Bien, -dice Miguel- que tal si seguimos con el tema de la creación del hombre. 

       -Como no, -dice Eulalio- y allí ya hablaremos algo de este Diablo y Satanás, tema que continuaremos. 

       -Como no, -termina diciendo Miguel. 

 

2)-LA CREACIÓN DEL HOMBRE…  

    PONEMOS UN EJEMPLO… 

       -Antes de empezar ha hablar de la creación del hombre que tal si ponemos un ejemplo, -empieza diciendo Eulalio. 

       -¿Un ejemplo? –pregunta Miguel. 

       -Si un ejemplo, -dice Eulalio- supongamos que usted quiere formar una familia y la tiene que acomodar en este planeta Tierra y para ello puede elegir cualquier lugar en el mundo, y cuenta con toda la plata del mundo, y tiene todo el tiempo del mundo para hacerlo. 

       -Y, -dice Miguel- tal vez lo que trataría de hacer sería comprar una gran estancia de miles de hectáreas, en el mejor lugar de la Tierra, que tenga buena tierra, ríos que la crucen, y hasta cerros, animales de todas clases, eso sí mansos, y plantas de todas clases, y si tuviera esa posibilidad, no se, me parece que lo empezaría todo desde el principio, desde cero y haría un paraíso, lo pondría todo bien bonito. 

       -O sea, dice Eulalio- que bien podría ser una estancia de 30, 40, ó 50.000 hectáreas o más, con un lugar en el centro de la estancia que le podríamos llamar el “casco chico” donde se encontrarían las casas, los galpones, los animales domésticos y/o mansos, con establos, caballerizas, bodegas. Quintas con toda clase de verduras y árboles frutales de toda clase y todo el año. 

       -Si, podría ser, -dice Miguel.  

       -Y, -continúa Eulalio- un “casco grande” que sería como una  zona rural con cultivos y pasturas y otros fines agropecuarios. 

       -Que belleza, -dice Miguel. 

       -Y si a eso, -dice Eulalio- le sumamos cuatro ríos que rodean y cruzan a esta Estancia, ahhh, y también cerros. 

       -Y, -dice Miguel- ya la felicidad sería total 

       -Y si a eso, -dice Eulalio- le agregamos que usted y su familia pueden disfrutar eternamente eso. 

       -No se, -dice Miguel- ya no me quedan palabras para expresar… 

       -Pero no diga nada, -le corta Eulalio que sigue- déjelo allí y mientras lo va rumiando, en el próximo punto continuamos.  

       -Bien, -dice Miguel. 

 

3)-LA CREACIÓN DEL HOMBRE.

    UN POEMA 

       -Estimado Miguel, -empieza hablando Eulalio- si no es mucha molestia le voy a pedir que por favor lea los versículos 5 al 8 de este capítulo 2 del Libro de Génesis donde posiblemente aquí también encontraremos algunas diferencias con lo que dicen las religiones, pero recuerde usted que le comenté que los animales no tenemos religión así que por favor le voy a pedir que no se enoje conmigo y que me deje hablar, y después usted juzgue.

       -Como no, -dice Miguel- entonces hable nomás después que lea los versículos que me pidió.

       Génesis cap. 2 versículos 5 al 8:

2:5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,
2:6 sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra.
2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
 
2:8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 

       -Bien, -dice Eulalio- cuántas veces decimos que el relato de la creación tiene poesía, sino que tal vez por la traducción va perdiendo ese matiz.

       Pero para que nos demos cuenta de la belleza que encierran, por favor le voy  pedir que me diga como usted diría si tuviera que hablar de ese momento especial de su nacimiento, ¿qué diría?, ¿cómo lo diría?

       -La verdad que me ha agarrado por sorpresa, -dice Miguel.

       -Bueno, -dice Eulalio- entonces para obviar esa respuesta le comentaré yo, lo que usted  posiblemente diría:

          Que estaba en el vientre de su madre,

          de piernas retaconas, brazos seguros para estrecharlo

          manos lista para acariciarlo, labios pronto para besarlo,

          pechos refulgentes para amamantarlo,

          madre, mujer que jamás permitió que le lloviera nada,

          luchando siempre por permanecer virgen,

          mostrando así que desde siempre lo esperaba,

          matriz, viva, latente, húmeda,

          irrigada solo por el torrente sanguíneo...

         ...Y un hogar listo para recibirlo.

       -La verdad, -dice Miguel- que si tuviera que decir algo diría todo lo que usted dijo, pero que tiene que ver con los versículos que he leído.

      -Eso es lo que encierra la repuesta al en donde y al como de la creación del hombre, pero que tal si lo dejamos para conversarlo en el próximo punto.

       -Como no, -dice Miguel.

 

4)-EN “DONDE” Y EL “COMO”
       PRIMERA PARTE
 
       -Llegó el momento de hablar del en “donde” y el “como”, -dice Eulalio.
       -Como no, -contesta Miguel.
       -¿Cuál es la relación de estos dos ejemplos anteriores que hemos puesto tanto el que llamamos PONEMOS UN EJEMPLO  y el que titulamos UN POEMA, -dice Eulalio quien continúa.
       A ver, si tuviera que decir algo del primero ¿qué se le ocurre?
       -Y, -dice Miguel- posiblemente del primero que estaría indicando el en donde
       -Cierto, -dice Eulalio- podemos decir que el primero estaría indicando en donde ya que estaría buscando el lugar ideal para poder vivir, o sea el hogar, o mas concretamente la  preparación del hogar.
       Pero como el punto aquí no está en la preparación del hogar sino en la preparación de la creación de Adán, del nacimiento de Adán y lo que le rodea, es por eso que pusimos también el segundo ejemplo que es ya la narración de un bebé en la matriz a punto de nacer, y pusimos como ejemplo que bien podría haber sido usted
       -Así es, -dice Miguel.
       -Y en este punto hablamos especialmente de la madre como partícipe necesario, ya que sin ella no habría nacimiento, y destacamos algunas virtudes que encerraba, y dentro de ellas nombré una que a lo mejor hoy para los humanos no tendría tal vez tanta importancia pero para este Dios del Libro de los libros si la tiene ya que lo resalta en varias oportunidades y es la virginidad, por ejemplo en este libro de Génesis 24:16.
También era un requisito indispensable de observar en los sacerdotes, hijos de Aarón del pueblo judío, como era la virginidad en sus esposas, y así como el sumo sacerdote de Israel solo podía tomar como esposa a una virgen, así también el Sumo Sacerdote, el Hijo de Dios solo debe tener una virgen como esposa espiritual. ¿Y acaso Dios no elige a una virgen para madre de su Hijo?
       Sabemos que la virginidad hace referencia directa a que una persona no ha tenido relaciones sexuales, dando la sensación de que esa persona se mantiene limpia y pura.
       -Bien, -dice Miguel- pero esto que tiene que ver con Adán, ya que ni siquiera tuvo madre.
       -¿Cómo que no tuvo madre? –dice Eulalio.
       ¿Qué ahora me va a decir que antes que Adán Dios creo a la mujer? –dice Miguel.
       -No, -dice Eulalio- lo que le voy a decir es que Adán si tuvo madre, y que la describe así tomado de una madre tierra virgen, su madre Tierra, o acaso no es creado, no es formado, no es sacado de la misma tierra.
       -Y si, -dice Miguel- pero como ¿me va a decir que la tierra era virgen?
       -¿O no podría ser una tierra virgen?, -dice Eulalio- a ver ¿cómo sería para usted una tierra virgen?
       -Y, -dice Miguel- sería una tierra que no ha sido arada ni cultivada.
       -Y así describe Adán a ese lugar, -dice Eulalio- a esa tierra donde él es creado, lo describe como tomado él de una Tierra virgen que no ha sido arada ni cultivada, por eso dice de ese lugar donde él es creado, de ese lugar que es su madre tierra: 2:5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese;
       ¿Qué entiende por esto? –pregunta Eulalio.
       -Y que verdaderamente no había ni una hierba en esa tierra, -dice Miguel.
       -Más, -dice Eulalio- concretamente dice que ni siquiera había nacida alguna hierba todavía en ese lugar, que es su madre tierra, o sea poéticamente está diciendo que es una tierra virgen.
       -Tiene razón, -reconoce Miguel.
       -Y Sigue, -dice Eulalio: porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,
       Que no había hombre que hubiera trabajado la tierra confirma de su virginidad. Pero aquí encontramos otro dato importante, dice que Dios no había hecho llover sobre la tierra.
       ¿Qué tierra?, ¿de que tierra está hablando Adán? ¿Y qué significaba el no hacer llover?
       Pero que tal si a eso lo dejamos para el próximo punto, para que no se haga tan largo?, -termina diciendo Eulalio.
       -Puede ser, -dice Miguel.

 

5)-“EN DONDE” Y “EL COMO”  
      SEGUNDA  PARTE 
       -Hoy vamos a tratar de responder de que tierra, -dice Eulalio- de que superficie estaba hablando Adán en estos versículos, y que podría significar el no hacer llover sobre ella.
       -Eso, -dice Miguel-así continuamos la línea.
       -Bien, -dice Eulalio- pero tendríamos que tener en cuenta algo.
       -Si, -dice Miguel- ¿y qué puede ser?
       -Que hemos venido comentando –dice Eulalio- de todo el tiempo que se tomó Dios en preparar la tierra como habitáculo para el hombre.
       Que hemos venido diciendo también que todo esto lo hacía pensando que terminada esta creación  de todas las cosas preparatorias, culminaría con la creación del hombre.
       Esto da a entender que con antelación tendría seguro pensado de la forma que lo haría, y los elementos que usaría para ponerle el broche de oro a tan importante momento.
       -Ahajá, -exclama Miguel.
       Es por eso entonces, -continúa ahora hablando Eulalio- que si pensaba crearlo tomando como base “tierra” seguro que con mucho tiempo de anticipación hubiera tomado todas las garantías para que esta base de “tierra” se encontrara lo mejor posible.
       Como de hecho es lo que así notó Adán, al describirla como una tierra “virgen” en la cual ni siquiera había nacido hierba alguna, ni siquiera había sido plantado árbol alguno, lo cual también nos muestra que ni siquiera permitía que se asentara pájaro alguno sobre esta superficie terrestre, para que fuera una superficie limpia, pura.
       -¿Pero acaso no da la sensación de que al no permitirle llover sobre ella que sea una tierra estéril? –pregunta Miguel.
       -No por el contrario, se la notaba llena de vida, latente, húmeda, bañada solo por el vapor, o la niebla, o la bruma,  

       -¿Pero por qué Dios no dejaba llover sobre ella?
       -Dios, -dice Eulalio- posiblemente no quería que lloviera sobre ella, ¿por que es lo que sucede cuando llueve sobre un terreno?
       -Riega –dice Miguel.
       -Es cierto riega, pero también lava, también acumula agua donde forman charcos que le pueden dar vida a otros animales, o parásitos, u hongos, etc.
       Nota entonces, -continúa Eulalio-  hasta esta precaución tuvo Dios sobre “esa” superficie de tierra que Él, tan amorosamente preparó para tomar de allí, de esta tierra virgen, viva, latente, húmeda, y hacer la cimentación a través de Su Obrero Maestro del primer hombre sobre la tierra.
       Tal cuál lo describe Adán sencillamente cuando habla de esta preciosa tierra:
          2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. 
       -Claro, -dice Miguel- y aquí tenemos el “cómo”
       -Exactamente, -dice Eulalio- en los párrafos anteriores hablamos de “en donde” lo creo y de “donde” lo creó que fue en una superficie que se describió como un lugar impecable, por que ¿qué pasaría si esa tierra que toma para construirlo hubiera tenido una semilla..., seguramente se hubiera transformado en un grano, o si esa tierra hubiera tenido un pedacito de palo..., hubiera sido una verruga, o si hubiera dejado un "regalito" algún pajarito..., hubiera tenido una manchita, o si hubiera tenido algún hongo o parásito...,  lo hubiera llevado puesto, y ya... no sería el hombre de cuerpo perfecto.
       Y esta tierra, esta superficie es lo primero que ve Adán, luego describe “el como” y cierra con el vs. 8:
          2:8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 
       Esto nos muestra que luego es trasladado al Edén, al jardín, que sería su hogar, que es como si fuera el casco de la estancia del ejemplo que pusimos anteriormente.
       -O sea, -dice Miguel- que no lo crea en el Jardín.
       -¿A ver que sucede cuando una mujer está por tener un hijo? –pregunta Eulalio.
       -Y lo tiene en la maternidad, -dice Miguel- o Clínica por razones de higiene.
       -Y aquí Dios, -dice Eulalio- pareciera como si hubiera salido de la matriz de la madre y lo lleva hasta su hogar, pero ese punto lo vamos a tocar en el próximo.
       Solo déjeme decirle entonces que con los 4 primeros versículos de este capítulo 2, termina con la creación, con firma y todo. Y desde el versículo 5 ya habla de “su” tierra, no de toda la tierra.
       -Bien, -dice Miguel- claro entonces hasta el próximo punto.

 

6)-ALGO MAS DEL “LLOVER” 

       -Sabe Eulalio, empieza diciendo Miguel- que ayer me quedé pensando en que la mayoría de las religiones dicen que empieza a llover recién en el diluvio, y que la tierra se mantenía húmeda debido al vapor, o niebla, o bruma. 

       -Es cierto lo que usted dice, -dice Eulalio- pero también es cierto que si usted dice que no llueve es por que conoce el concepto de lluvia, sino se le haría muy difícil poder expresar con tanta seguridad ese término. 

       -Cierto, -dice Miguel. 

       Muy bien, -dice ahora Eulalio- y ¿acaso no hemos dicho que el que describe estos primeros capítulos de Génesis no era directamente Adán? 

       -Si también es cierto, -vuelve a decir Miguel. 

       -Entonces, -dice Eulalio- seguro que si él no conocía con exactitud este concepto no lo hubiera puesto, el ponerlo estaría mostrando que él vio llover

       No podría decir si en el tiempo que estuvo en el Jardín vio llover, pero sí seguro que fuera de él, dependía ya de la lluvia para algunas cosas.  

       Y lo que sí la Biblia no habla, con seguridad, desde cuando empieza a llover, -dice Eulalio- incluso no lo dice que fue desde el Diluvio. Lo que si dice que a partir de ese momento se empezaba a ver el Arco Iris, como un señal de parte de Dios, lo que estaría mostrando que aparte de el agua acumulada durante el período anterior al mismo, mientras se esperaba el Diluvio, también al caer algo más permite que a partir de ese momento el ojo humano empiece a ver la trasformación de esos rayos del sol que antes se veían transparentes (o blancos), ahora se produce la aparición de un espectro de luz continuo en el cielo cuando los rayos atraviesan pequeñas partículas de humedad contenidas en la atmósfera, (cosa que comentaremos cuando hablemos del Diluvio) 

       -Bien, -dice Miguel- ahora lo tengo más claro, y que tal si seguimos en el próximo punto. 

       -Como no, -dice Eulalio. 

 

7)-¿EL HUEVO O LA GALLINA?

       TAL VEZ UN DETALLE 

       -Estimado Miguel, -dice Eulalio- si usted tuviera que buscar un detalle en esta creación del hombre, ¿qué le llama la atención? 

       -Uno, -dice Miguel- puede ser a que como dijo usted, aquí se tuvo que hacer presente además del Hijo, el Padre. 

       -Cierto, -dice Eulalio- de ahí el “Hagamos al hombre…” por que como también lo hemos dicho, la mención del Padre solo la tenemos al principio, cuando dice: Al principio “creo” Dios los cielos y la tierra, que esos cielos y tierra han sido creados de la “nada”. Y que después de estos primeros versículos empieza a prepararse la tierra con sus respectivos días, que aquí sí, el mérito de la preparación de la tierra en sus respectivos días es del Hijo, quien al final del sexto día cuando ya todo estuvo preparado y listo, posiblemente invita a su Padre a supervisar la obra y su presencia está cuando se pone el broche de oro en la creación del Hombre, como también lo hemos comentado anteriormente. 

       Pero también hay otro detalle que me gustaría comentar y un poco respondiendo también al que hizo la pregunta: “qué nació primero ¿el huevo o la gallina?” 

       -Y la verdad que como yo no estuve allí no sabría que responder, -dice Miguel sonriendo. 

       -Pero, -dice Eulalio- mire que si uno lo mira a la luz del vs. 7 de este segundo capítulo encontraremos la respuesta. Allí dice que formó al hombre del polvo del suelo, sopló y obtuvo vida. 

       Esto tranquilamente nos da a entender que en cada planta, cada animal, este obrero Maestro ha actuado de la misma forma que para la creación del hombre. 

       ¿O sea que ha tomado tierra, ha hecho la plantita o planta, o animal, y después de allí mismo ha sacado la pareja?. –dice Miguel. 

       -Casi, -dice Eulalio- que podemos entender que ha sido así, con cada plantita o animal. 

       Esto nos muestra con que cariño este Obrero Maestro se ha tomado el trabajo de hacer cada cosa. 

       -Entonces hizo el gallo, -dice Miguel- luego la gallina, que luego de sus primeros encuentros dio como resultado: los huevos, que a través de ellos se daría principio a su prole 

       -Vio, -dice Eulalio- esto nos da a entender como todo está relacionado con todo. 

       -La verdad que son detalles sonsos, -dice Miguel- pero que ayudan a entender el todo. 

       Bueno, entonces seguimos en el próximo punto. 

       -Como no, -dice Eulalio.

 

8)- LOS PRIMEROS DÍAS DE ADÁN
     Y CREACIÓN DE EVA 
       -Entonces ahora vimos como describe Adán, -empieza diciendo Eulalio- en este capítulo 2 desde el versículo 5, las diferentes situaciones y como él las veía en ésta parte de la tierra que era su “tierra”, no del entero planeta, como ya lo hemos comentado en días anteriores.
      Por ejemplo que empezó hablando de lo primero que vio, de su madre tierra (vs. 5-7), luego que es puesto en el Jardín (vs. 8), y lo primero que le llama la atención son las plantas, la innumerable variedad y que se disfrutaba tanto de verlas, como de comer sus frutos, también narra que hay dos que aunque son iguales son diferentes: el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal como dice en el vs. 9:
         
2:9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida  en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. 
      
Notamos que otra cosa que le llama la atención son los ríos de los cuales va ha hablar durante 5 vs. describiendo: 
          2:10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. 
          2:11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; 
          2:12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice. 
          2:13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. 
          2:14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.  

       Y después de esto vuelve a decir algo que ya dijo
       -Cierto, -dice Miguel- que la verdad no se para que lo repite, nada más que para confundirnos.
       -Por supuesto que no, -dice Eulalio- quiere hacer el favor de leer desde el vs 15 – 17?
       -Cómo no, -dice Miguel:
          2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 
          2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 
          2:17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. 

       -Nota la diferencia del vs. 8 y 9 a estos, -dice Eulalio.
       -¿A ver como sería? –pregunta Miguel.
       -En los vs. 8 y 9, -dice Eulalio- Adán muestra como Dios lo coloca en el Jardín después de crearlo y el narra la primera impresión con relación a las plantas
       -¿Y del 15 al 17?, -vuelve a preguntar Miguel.
       -Aquí Adán está mostrando, -dice Eulalio- que ya pasado un tiempo al menos el de  reconocimiento de los ríos después de crearlo por ejemplo, se va dando cuenta, además de escuchar la voz de  “Dios” que le va llenando de conocimiento, que no solo se disfrutaba observando la naturaleza sino también “trabajando”, se va dando cuenta que Dios lo había creado para compartir al menos este planeta Tierra, no para repartir, por lo tanto no le regala la tierra para que se adueñe de ella, sino que sería un socio, y como tal tendría que labrarla y cuidarla.
 
          2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 
      
Y durante este tiempo también le va enseñando acerca de las plantas y árboles que había en ese Jardín, suficiente cantidad y variedad como para que puede comer él y su familia sin ningún tipo de problema, Y ahora sí después de haber pasado un tiempo en el cual ya Adán se enteró bien acerca de cada planta, y de ponerle nombre a cada una de ella, ahora Dios a su debido tiempo le dice:
           2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 
          2:17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. 

       Pero de estos dos árboles hablaremos en el próximo punto, ahora continuemos con el relato de Génesis.
       -Como no, -dice Miguel.
       -Bien siguiendo con el relato de Génesis, -sigue Eulalio- notaremos que ahora Dios en su misericordia le va poniendo otro tipo de compañía diferente a las plantas para que no se sienta solo, y a la vez le sirva de ayuda por eso sigue:
   
          18 Dijo además Jehovah Dios: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea." 19 Jehovah Dios, pues, formó de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría. Lo que el hombre llamó a los animales, ése es su nombre. 20 El hombre puso nombres a todo el ganado, a las aves del cielo y a todos los animales del campo. Pero para Adán no halló ayuda que le fuera idónea. 
       -¿No se puede se puede entender aquí que Dios ahora empieza a crear los animales? –dice Miguel. 
       -Y si, -dice Eulalio- pero empieza a crear este tipo de animales los mansos, estos al cual el hombre se podía acercar sin ningún tipo de problema, que eran diferentes a los que se encontraban más allá de los límites de ese Jardín, donde se encontraban los animales salvajes, chúcaros, ariscos  
       Y bien, ahora el Jardín estaba completo, había agua, plantas, animales y el hombre, sin embargo faltaba la flor mayor que coronaría la creación del hombre, “el complemento” del hombre, la mujer, para eso preparó y se preparó Adán durante todo este tiempo, y preparó las plantas, los animales y las cosas.  
           21 Entonces Jehovah Dios hizo que sobre el hombre cayera un sueño profundo; y mientras dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. 22 Y de la costilla que Jehovah Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre. 23 Entonces dijo el hombre: "Ahora, ésta es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada Mujer, porque fue tomada del hombre." 24 Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 25 Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban. 
      
Si, ahora había llegado el complemento ideal para el hombre, su media naranja, con la cual a partir de ahora poblarían la tierra con sus hijos, su prole, pero no nos adelantemos todavía, no vaya a ser que nos llevemos un chasco. 
       Y con esto continuamos en el próximo punto.
 

 

9)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
    ¿PROHIBICIÓN DE LAS RELACIONES SEXUALES?

       -Hoy empezamos, -dice Eulalio- a hablar de estos dos árboles: el árbol de la vida y el árbol de la ciencia y el conocimiento del bien y del mal, que puso Dios en el medio del Jardín que había preparado para que fuera el hogar del hombre.
       -Jardín que como recordaremos era de una gran extensión de tierra, con ríos de aguas cristalinas, y cascadas, y con innumerables bellezas, rodeado de cientos o tal ves de miles de árboles de toda clase y tamaño, lo que hacía que en ese lugar hubiera frutas y verduras todo el año, no solamente para el hombre sino también para los animales que también disfrutaban en ese lugar y que podíamos comer sus frutos, incluso las de los árboles que se encontraban en el medio del Jardín.
       -¿O sea que los animales podían comer de estos árboles?, -pregunta Miguel.
       -Claro, -dice Eulalio- los pájaros comían las de arriba y nosotros los burros por ejemplo, las de abajo o las que se caían al piso.
       -Bien, -dice Eulalio- ya que estamos empezaremos hablando del árbol de la ciencia del bien y del mal.
       -Como no, -dice Miguel.
       -Tal vez, -dice Eulalio- uno de los primeros conceptos que se escuchaba acerca de este árbol, era que la prueba de comer del fruto tenía que ver con la prohibición de las relaciones sexuales.
       Pero al fin la gente se fue dando cuenta que sin relaciones sexuales no podía haber reproducciones, de acuerdo a las leyes naturales para el hombre, según el ciclo de la vida: nacer, crecer, desarrollarse y reproducirse.
       -Menos mal, -dice Miguel.  
       -Pero además, -dice Eulalio- si le presta atención a los textos del Libro de los Libros notará que este mandato fue dado antes de crear a Eva, lo cual muestra con claridad que no tendría nada que ver con ésto.
        -O sea, -dice Miguel- que no acepta ni la mínima objeción.
       -Exactamente, -dice Eulalio quién continúa- que tal si continuamos en el próximo punto.
       -Como no, -dice Miguel.

 

10)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
       ¿DIOS  PRUEBA  A  ADÁN  Y  EVA?
       -Está claro, -empieza hablando Miguel- en el punto anterior que si Dios quería que se hicieran muchos y que llenaran la tierra, no quedaba otra que hacerlo mediante tener relaciones sexuales.
       -Exactamente, -dice Eulalio.
       -Pero, -dice Miguel- ¿dígame Eulalio si uno no puede pensar que si Dios pone el árbol en el medio del Jardín no es para probarlo?
       -Puede ser que uno piense eso, -dice Eulalio- pero ya que usted quiere pensar, piense.
       -Como no, -dice Miguel.
       -Cuando un hombre fabrica artefactos y los prueba, ¿para qué los prueba?, o ¿por qué?.
       -Y…, -dice Miguel- para ver si salieron bien o andan bien.
       -Claro, dice Eulalio- porque “duda” si el artefacto que él ha hecho, está bien hecho, o ha salido bien.
       -Ahaaa, -dice Miguel.
       -Y ahora volviendo a Dios, -dice Eulalio- si la intención fue probarlo era por que tenía “dudas”, “dudaba” si lo había hecho bien o no, ¿“dudaba” de si mismo?
       -Claro, no… -dice Miguel.
       -Y…, -continúa Eulalio- ¿alguien que ha hecho un Universo impecable, que ha venido preparando la Tierra, durante cientos de miles de años para unos, o millones de años para otros para que viviera el hombre y todo lo había hecho bien, ¿cuándo crea al hombre “duda” que lo ha hecho bien y es por eso que decide probarlo? ¡¡¡Imposible!!!
       -La verdad que tiene razón, -dice Miguel, quien queda mirándolo.
       -Bien, -dice Eulalio- luego seguimos en el otro punto.
       -Bueno, -dice Miguel.

11)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
       ...¿DIOS LES PROHIBIÓ COMER?

       -Me quedé pensando, -dice Miguel- en lo de ayer cuando explicaba lo de probar, y que verdaderamente Dios no prueba a nadie, sino que quien nos prueba a las personas es nuestro enemigo Satanás el Diablo, quien logra introducir la mentira haciéndonos creer que quien nos prueba es Dios, cuando en realidad las pruebas son puestas por él.
       -Pa, -dice Eulalio- ya está hablando como una persona religiosa, y si usted se fija está parafraseando  pensamientos del Libro de los Libros, y que otro día hablaremos de ese concepto para que no nos salgamos de este  tema como es el del árbol de la ciencia del bien y del mal, o del conocimiento del bien y del mal.
       -Puede ser como usted dice, -dice Miguel- Pero ¿por qué prohibírselo comer?
       -Pero es que Dios,-dice el burro- nunca se los prohibió comer.
       -A bueno, -dice Miguel- ahora también me va a decir que Dios nunca les prohibió comer del fruto, si todo el mundo lo llama “el fruto prohibido”.
       -A ver,-dice el burro- piense ¿Cuál es el significado de prohibir?
       -Y,-dice Miguel- prohibir significa no dejar hacer algo.
       -Si,-dice Eulalio- pero para ver con más claridad y el significado exacto de la palabra abra por favor el diccionario en la palabra prohibir.
       -Bien, muy bien,-dice Miguel quien abre el diccionario en la palabra prohibir, y lee:
       Prohibir: impedir el uso o ejecución de una cosa.
       -De acuerdo a las palabras leídas,-dice Eulalio- ¿Dios tendrá poder para impedir que alguien haga una cosa?
       -Por supuesto.-Dice Miguel seguro.
       -¿Y porqué no lo hizo? –pregunta Eulalio.
       -Y,-dice Miguel- no lo sé.
       -No lo hizo, -dice Eulalio- porque no se lo había prohibido, lo que si le da es un mandato, pero no una prohibición.
       -A ver, a ver –dice Miguel- porque no me da un ejemplo de cuando Dios prohíbe algo, para que me pueda ayudar a entender.
       -Como no.-dice Eulalio- encontraremos un ejemplo en el libro de los libros, cuando dice que después de la expulsión de Adán y Eva del paraíso, pone a los querubines para que no vuelvan a entrar, notamos, aquí , se lo estaba impidiendo, se lo estaba prohibiendo.
       -Entonces,-dice Miguel- para los animales el fruto prohibido no existió.
       -Y, si y no, -dice Eulalio- por que existió el fruto, pero no la prohibición, porque Dios nunca les prohibió comer del fruto, lo que si hay es un mandato, hay un deber,“deben”, que Dios les pone como creador, que no elijan morir, pero la decisión ahora era de ellos, porque ya les había dado la posibilidad de elegir, y si ellos elegían comer, con todas sus consecuencias, Dios, tenía que permitirlo, porque estaba empeñada su palabra.
       Lo que si estaba claro,-continúa el burro- era que si comían desobedecían a Dios.
       -¿Pero porqué le manda no comer? -pregunta Miguel.
       -Esa respuesta también la vamos a tener, solo que antes contestaremos otras que también son importantes, -dice Eulalio, quien continúa- pero que tal si después lo seguimos.
       -Puede ser, -dice Miguel.

12)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
       ¿POR QUÉ EL ÁRBOL EN EL MEDIO DEL JARDÍN?
       -Ahora bien, -dice Miguel- volviendo al tema, ¿no le parece sospechoso poner un árbol, en medio del jardín, llamarlo de la ciencia del bien y del mal o, del Conocimiento de lo bueno y lo malo, y encima no dejárselos comer?
       -¿Porqué sospechar de Dios? -dice Eulalio- es como buscar razones, donde no hay razones, para hacerlas razones.
       -¡Como que no! –dice Miguel, ya casi molesto- si todas las religiones lo dicen y toda la gente lo cree.
       -Puede ser. -dice Eulalio- que todas las religiones loacepten, y que todos los humanos, pero nosotros los animales no lo vemos así.
       A ver, piense,-continúa el burro- ya que a usted le gusta pensar, supongamos que es contratado por un señor muy rico para mantener su campo, cuidar los animales, las frutas, y las verduras.
       Donde usted y su familia pueden alimentarse de todos los animales, de todas las frutas, y  de todas las  verduras, pero les dice, les advierte.  Por favor  no vayan a comer frutas del árbol que se encuentra en el medio del campo, porque para los humanos es venenosa, así que, -le vuelve a decir- por favor no vayan a comer.
       Lo he puesto en el medio del campo, -continúa este hombre rico- pero, si ustedes quieren que lo ponga en otro lugar, díganmelo y lo ponemos donde ustedes quieran, no hay problema.
       Además, - le dice este hombre -  hay un detalle para tener en cuenta por si llegan a tener algún problema.  En la pieza o sala del medio de la casa, encontrarán remedios y hasta sueros antiofídicos, también, les dejo indicado como ubicarme rápidamente.
       Pero volviendo al punto,-dice Eulalio- algo para tener muy en cuenta es la sugerencia que le pide el dueño del campo, ¿adonde pondría usted, amigo Miguel el árbol que tiene frutas que envenenan a las personas, pero que los animales podían comer?
       -¿Quién?  ¿Yo? –dice Miguel.
       -Si, usted, -le dice Eulalio.
       -Sinceramente, no se, -dice Miguel- me da la impresión que era un árbol como todos los demás que se diferenciaba, como un árbol de durazno se diferencia de un árbol de ciruela, o, como un árbol de pera, o de manzana, por lo tanto, si loescondo, y lo lleno de carteles diciendo lo que es, por ahí con el tiempo yo me olvido, o se borran los carteles, y a lo mejor escondido, lo coman los hijos, o los nietos.
       Entonces,-continúa Miguel- al final lo dejo en el medio, para acordarme bien, que su fruto es venenoso, le pondría letreros por todos lados, y hasta le haría un hermoso cerco.
       En conclusión, lo tendría bien visible, bien vigilado.
       -Y no, no tendría excusas si se come…-dice el burro.
       Por lo tanto,-continúa Eulalio- ¿dónde lo pondría?
       -Y, si,-le dice Miguel- como le he dicho…lo pondría en el medio.
       -Muy bien, -dice Eulalio y con esta conclusión nos despedimos hasta el próximo punto.

13)- EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL
        ¿POR QUÉ LLAMARLO ASÍ? (Primera parte)

       -Pero,-pregunta Miguel-¿porqué llamarlo de la Ciencia, o del  Conocimiento del bien y del mal?, ¿no nos daría a entender, que para que Adán y Eva supieran que es lo bueno y que es lo malo, acaso no lo tendrían que comer?
       -¿Usted, quiere entender que todo ese tiempo que vivieron, antes de comer del fruto de este árbol, eran unos opas? –responde Eulalio.
       -Nooo, -dice Miguel- pero explique.
       -A medida, -dice Eulalio- que iban conociendo las  plantas, los animales, y lo que les rodeaba, iban disfrutando de ello, también iban conociendo las leyes naturales generales, como así también las leyes naturales particulares (para cada especie), y mientras que las iban conociendo, las iban cumpliendo, y las iban disfrutando... 
       Esto sería lo bueno.
       -Y de lo malo, -dice Miguel- ¿ellos se darían cuenta?
       -Bien, -dice Eulalio- podemos decir que al menos habría tres maneras de que Adán y Eva pudieran conocer lo malo.
       Una: que tenían un conocimiento de lo que era malo mediante la observancia ya que así como los animales tenemos el instinto, así, ellos tenían la inteligencia, para darse cuenta que si hacían cosas que no estaban de acuerdo a esas leyes naturales les afectaría.
       -A ver, -dice Miguel- déme un ejemplo.
       -Como no, -dice Eulalio- tomemos un ejemplo de una ley natural particular: ellos se habían dado cuenta, que si se tiraban de 30  metros de altura, no iban a salir volando, si no que se iban a quebrar una pata.
       Ahá, -dice Miguel- esto es lo que podemos decir que tenían un conocimiento de lo malo: por la observación.
       Claro, -dice Eulalio- y otra manera la número dos.
       Dos:Pero también tenían un conocimiento de lo malo: por que se les decía que era lo malo.
      -¿Un ejemplo de esto?
      -Un ejemplo… “el día que coman de ese fruto, positivamente morirán”
       -Si, tiene razón.
       -Y, -dice Eulalio- habría una tercera manera de obtener el conocimiento
       Tres: esta manera sería: por experimentar.
       Si, así es, entonces  -continúa el burro-  el hombre al querer experimentar lo malo, elige morir, cosa totalmente contraria a la vida, donde aquí se produce un  quiebre en la relación con el Creador.
       Cuando Adán y Eva deciden comer del fruto, desobedeciendo a Dios, de ahora en mas, ellos irán a experimentar, irán a conocer que es lo bueno y que es lo malo pero ya desde su punto de vista, según ellos, tomando ellos sus propias decisiones, gobernándose a sí mismo y que hasta aún hoy todavía se  está experimentando con las sabidas consecuencias.
       Pero para no hacerlo tan largo al tema, -sigue diciendo Eulalio- que tal si después seguimos con la segunda parte de este mismo punto?
       -Como no, -dice Miguel. 


14)- ¿POR QUÉ LLAMARLO ASÍ? (Segunda parte)
       -Y seguimos con el punto anterior de por que llamarlo así… -dice Miguel.
       -Exactamente, -dice Eulalio, quien continúa- pero antes de empezar concretamente con ese punto, bien podríamos hacer algún comentario para que nos ayude a entender.
       -Como no, -dice Miguel.
       -Bien, -dice Eulalio- podemos empezar recordando algunas cosas.
       -Por ejemplo, -dice Miguel.
       -Una, -dice Eulalio- que Dios es amor.
       Otra cosa que podemos recordar, -continúa Eulalio- es que en el principio, antes de la caída de Adán y Eva, existía una sola forma de adoración, y era la adoración verdadera, no existía otra, después de la caída, si ya empezaron las diferentes religiones y sus formas de adoración.
       -¿Pero esto que tiene que ver con el tema? –pregunta Miguel.
       -Por que con el tiempo cuando el hijo de Dios se hace hombre dirá, según lo registra Juan en su evangelio cap. 17 vs. 3:
          17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
       Y en el evangelio de Mateo cap. 28 vs. 20:   
          20 y enseñadles a cumplir todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
       En estas dos citas hemos remarcado conozcan y enseñadles, y esto ¿Por qué?
       -Eso, -dice Miguel ¿por qué?
       -Porque, -dice Eulalio- redondeando el punto citemos ahora las palabras de Jesús en Jn. cap4, vs. 23:
                     23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
       Y cual será el premio a estos verdaderos adoradores
       -La vida eterna, -dice Miguel.
       -Muy bien, dice Eulalio- la vida eterna, que es lo contrario a… la muerte eterna
       -O sea, -dice Miguel- que adquiriendo conocimiento se obtiene vida eterna
       -Exactamente, -dice Eulalio- y se acuerda que también dijimos que Dios es amor, esto nos lleva a ver que si para obtener vida eterna se tiene que adquirir conocimiento, cuanto mas para obtener muerte eterna también se tiene que dquirirconocimiento, sino le estaría faltando una pata a la mesa, y tal vez estaría yendo contra la justicia y el amor.
       -Y no se estaría cumpliendo, -dice Miguel- el ojo por ojo y diente por diente.
       -Puede ser, -dice Eulalio- y por otro lado si dice de la “cienciaes por que tenían un conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación, y el razonamiento, más la explicación a cualquier duda que ellos tuvieran mediante el asesoramiento angelical que Adán tenía directamente de parte de Dios. No es algo que tendrían que conocer, sino que ya bien conocían al momento de comer. 
       Entonces, -continúa Eulalio- notamos que en todo ese tiempo que transcurren en el Jardín, Adán y Eva van adquiriendo conocimiento de toda clase… incluso bien claro sobre este árbol y sobre la muerte, tal es así que después de comer ni Adán, ni Eva le discuten, le dicen, o le insinúan que era porque no sabían, por que no entendían, o por que ignoraban.
       -Cierto, -dice Miguel- ¿y por que tan claro con respecto a este árbol y a la muerte?
       -Por que El, Dios, no quería que comieran, -dice Eulalio.
       -Pero, -¿no quería que comieran y sin embargo lo pone en medio del Jardín?
       -Que tal, -dice Eulalio- si el ¿por que no quería que lo coman?, lo contestamos en el próximo punto, ¿puede ser?
       -Como no, -dice Miguel.