EL BURRO EULALIO HABLA... DE SEXO

       Hoy empieza a hablar Eulalio de sexo con Miguel, si,de “sexo”…ja…, casi nada, hablar con un burro de sexo, ¿no le produce cierta sonrisa a usted

          INDICE DE OCORRENCIAS

1)-TODO SE EMPIEZA DESDE EL PRINCIPIO.

2)-EL CICLO DE LA VIDA 

3)-EL SEXO: MASCULINO Y FEMENINO 

4)-EL SEXO: EL SEXTO DE LOS SENTIDOS

5)-EL MATRIMONIO

6)-NACER: ¿UN DERECHO O UN DEBER? 

7)-LA HOMOSEXUALIDAD Y EL LESBIANISMO

8)-LAS  RELACIONES SEXUALES DE LOS HIJOS DE ADAN Y EVA 

9)-JESUS  HUBIERA  PODIDO  TENER HIJOS, PERO NIETOS NO!!!

     ¿PORQUE NO...?  

 

                              

 

1)-TODO SE EMPIEZA DESDE EL PRINCIPIO.
        Llego al patio de mi casa, acomodo la silla, lo veo a Rocinante que pasta tranquilo y Eulalio se me acerca despacito. 

       -Buenas, -le digo. 

       -Buenas, -responde Eulalio. 

       -Se acuerda, -le digo- hoy empezamos ha hablar de un tema vidrioso, aunque muy interesante. 

       -Sí, hoy empezamos ha hablar de sexo, -dice Eulalio. 

       -Ahá, afirmativamente, -le digo. 

       -Como todo tema se empieza desde el principio, -dice el burro- 

       -Pues bien, -le digo- empecemos desde el principio. 

       La verdad, pensaba,  es que estaba ansioso, así que quería que empezara. 

       -Y…,-dice el burro- como principio de todas las cosas tenemos que dar un pantallazo de quién creó el sexo. 

-Pero ¿Porqué dice que hay un creador del sexo, y no que evolucionó? 

       -Porque, los animales sabemos, que hay un creador, más aún, había uno de nuestros antepasados cuando Dios creó al hombre y a la mujer. 

       Por eso repito,-continúa el burro- solo daremos un pequeño pantallazo de que es Dios, por supuesto, no vamos ha hablar de religión en este tema. 

       -Bueno,-le digo- está bien a ver ¿que entiende ud. por Dios?…¿alguien lo ha visto alguna vez? 

       -Verlo como verlo,-dice el burro- por supuesto que no ya que nuestros ojos no están hechos para verlo. Es como si quisiéramos ver el viento, el aire, o la electricidad que pasa a través de los cables, son cosas que con estos ojos no lo podríamos ver jamás. Pero si se manifiesta, hemos escuchados comentarios acerca de El a personas que si lo han visto y nos hemos ido formando un concepto claro acerca de Quien Es, Que Es, como Es, en donde  se encuentra, etc.,concepto que iremos comentando a través de varios temas. 

       Hoy,-continúa el burro- empezaremos diciendo algo de “Que Es”: 

       Sabemos que es energía pura, energía dinámica, pero controlada, constante movimiento, como todo el universo que El ha creado, todo es energía, solo que El es la única persona que no necesita a nadie, ni nada para existir, ya 

que es la fuente misma de la energía, es la fuente misma de la vida. 

       Como creador del universo, todos somos dependiente de El.  

       ¿Y que se necesita para mantener la armonía en todo el universo. 

       -Y,-le digo- se necesita un orden. 

       -Bien, muy bien, y para mantener un orden ¿qué se necesita? 

       -Y para mantener un orden,  seguramente lo que se necesitan son leyes. 

       -Exactamente – dice el burro y sigue diciendo- en su bondad amorosa, para ser imparcial, y para que no nos sintamos, ni esclavos, ni dominados, crea las leyes naturales generales,(por ejemplo: físicas, químicas) y las leyes naturales particulares,(por ejemplo: para cada especie) donde está empeñada su palabra. 

       Estas leyes las ha hecho tan naturales, que hasta nos sentimos independientes. Tan independientes, que hasta nos sentimos dueños de nosotros mismos. Tan dueños de nosotros mismos, que hasta nos sentimos dueños de los demás. Tan dueños de los demás, que hasta los queremos gobernar. Tanto es así, que hasta los queremos dominar. 

       -Pero, -le digo a Eulalio-  puede ser como usted dice, pero me parece que esto no es solo propio del hombre el querer dominar a los demás. 

       -Está en lo cierto, -dice el burro- y bien  que tengo que darle la razón, ya que no es solo propio del hombre, sino que viene  aún desde la escala más baja o inferior de la naturaleza. 

       -Por ejemplo,-le digo. 

       -Por ejemplo, -dice el burro- hay plantas que ahogan a otras plantas, según ellas para sobrevivir. 

       Hay animales que dominan a otros, según ellos para sobrevivir y mantener la especie. 

       Hay hombres que dominan plantas, animales, y al mismo hombre y es solo por pura ambición, ya que se puede sobrevivir y mantener la especie compartiéndolo todo, siendo socios entre sí. 

       Pero, aún por encima del hombre hay un número impresionante de seres espirituales. Tal vez que ningún hombre podría contar, que ayudan al creador a mantener el universo.  De los cuales hay un grupo de estos seres que se separaron para hacer su propia voluntad y dominar al hombre, y hasta dominarse entre sí.  Y eso es solo por puro egoísmo, ya que lo tienen todo, marcando su nefasta influencia, hasta en nuestros días.   Pero ese punto lo trataremos otro día, ya que solo nos interesa el pantallazo de Dios, el porqué de sus leyes y que además, hay seres  por  debajo y por encima del hombre. 

       Bien, -termina el burro- ahora si empecemos el tema, desde el ciclo de la vida.

2)-EL CICLO DE LA VIDA 

       -Dentro de las leyes naturales particulares,-dice el burro- encontramos el ciclo de la vida del hombre: Nacer, crecer, desarrollarse, reproducirse y vivir eternamente. 

       -No,-lo corrijo- el ciclo de la vida del hombre es: Nacer, crecer, desarrollarse y morir. 

       -Claro, -me dice el burro- este es el ciclo actual, como consecuencia de que la primera pareja humana desobedeció otra ley natural particular, y empieza a morir, pero esto de la muerte lo veremos en otro punto. Por eso seamos positivos, tomemos el ciclo en la parte: Nacer, crecer, desarrollarse y reproducirse. 

       Podemos decir,-continúa el burro- que la naturaleza y las leyes naturales, les brindan al hombre y a la mujer, todos los elementos para que puedan cumplir con este ciclo. 

       Podemos asegurar que todo esta bien preparado para nacer, crecer y desarrollarnos, ya que contamos con todos los elementos, y todo el organismo, esta bien preparado para producir, o transformarlo en energía. 

       ¿Y que faltaría? –pregunta el burro. 

        -Reproducirnos -le digo. 

       -Correcto, -afirma el burro- y también para reproducirnos,  contamos con todos los elementos concernientes a cada sexo. 

       -¿Porqué dice, concerniente a cada sexo? 

       -Muy sencillo, porque,  los humanos y casi todos los animales necesitamos del sexo masculino y del femenino  para reproducirnos, y el caso concreto del los humanos, del hombre y la mujer. 

       O sea, este es un elemento necesario, común y natural  como el comer o el beber para crecer y desarrollarnos, es parte de nosotros mismos. 

       -¿Porqué? –le vuelvo a preguntar- 

       -Porque sino tenemos prole de que sirve  todo lo que hacemos.  Si nuestros hijos son la continuidad nuestra, Sin prole nosotros, se terminarían los burros.  Sin prole los humanos se terminarían los hombres y las mujeres, y  seguro, más que seguro, ni siquiera existiríamos los que estamos aquí. 

       Por eso,-continúa el burro-  

                         Sin comida ni bebida, 

                         Nos moriríamos sin ton, ni son.           

                         Sin prole viviríamos sin ton, ni son, 

                         Y nos moriríamos sin ton, ni son.


3)-EL SEXO: MASCULINO Y FEMENINO 

       -Aquí tengamos en cuenta, -dice el burro- algo más que nos puede ayudar a entender “eso” del sexo. 

       El sexo, posiblemente es una de las pocas cosas predeterminada en el hombre y la mujer antes de que se le  de vida, mas aún, esto ya fue predeterminado antes de que se le diera vida al primer hombre, cuando se dijo... ”hagamos al hombre”; y antes de darle vida a la mujer, se dijo… “hagamos a la mujer”, esto nos da ha entender que antes de ser creado,  ya se sabía de que sexo iban ha ser.  

       -¿Y en la actualidad? 

       - Y en la actualidad, lo que sucede es  exactamente lo mismo, antes de ser fertilizado, antes de ser concebida la criatura, si uno pudiera analizar el espermatozoides que acepta el óvulo, se sabría de que sexo es la personita que empieza ha ser engendrada. 

       Notemos la importancia diferente que le da el creador a esta ley natural para determinar el sexo de las personas, que cumplirá el papel fundamental en la reproducción, y mantener la especie, en el ciclo de la vida del hombre y la mujer. 

       Hombre y mujer, que aunque son iguales, estarán signados por el sexo. Lo que incluye las hormonas y la cultura, ya que desde muy chicos tienden a tomar  conciencia de su género masculino o femenino, al adoptar determinados elementos que los podemos llamar  culturales, como pueden ser la forma de hablar,  o sus ropas, etc., etc., y que quieren que tengan ya desde sus juegos, incluso ya desde bebé, si es nena: rosa, si es varón: celeste. 

       Esto nos muestra,-continúa el burro- que el sexo está determinado.  Pero no así, la conducta de la persona, que va ha depender de él.  Ni tampoco, está determinada la educación, que va ha depender de él, de sus padres, y de la sociedad, para lograr una formación plena, que le permita armar, formar y lograr su propia identidad.  Para… que al tiempo apropiado, pueda cumplir con el precioso rol de la reproducción, tanto el hombre como hombre, y la mujer como mujer, ser padres, tener prole. 

       Y sabemos, que para tener prole, tanto los animales como los humanos, que para reproducirse de acuerdo a las sencillas leyes naturales, necesitamos el complemento: órgano sexual masculino, y órgano sexual femenino. 

       Y  así, en este acto que es consecuencia misteriosa del instinto animal y del amor entre el hombre y la mujer, se desarrolla esta parte del ciclo de la vida que es reproducirnos, y que no es ni más ni menos que disfrutar a cabalidad el acto sexual, cuando ya nuestros órganos sexuales están maduros, que es a su tiempo apropiado. 

       Y algo para tener en cuenta-sigue diciendo el burro- al menos nombraremos dos cosas que son exclusivas de nuestro planeta tierra: 

       El aroma, o mas claro, el olor, aunque los humanos no se lo noten. 

       Y  las relaciones sexuales.


4)-EL SEXO: 

EL SEXTO DE LOS SENTIDOS. 

       -Aquí,-empieza diciendo el burro- en esta parte del tema diré que para nosotros los animales, hay seis sentidos y no cinco como tienen entendido los humanos. 

       -A ver, -le digo- ¿Porqué dice eso?, ¿cómo es eso? 

       -Es que para nosotros existe: 

          El sentido de la vista, 

          El sentido del tacto, 

          El sentido del olfato, 

          El sentido del oído, 

          El sentido del gusto, 

          Y el sentido del sexo, o sentido sexual. 

       -Bien, muy bien,-le digo- pero ¿Qué entiende usted por los sentidos?, o mas concretamente ¿qué son para usted los sentidos? 

       -En primer lugar, podemos decir que son elementos que tenemos tanto los animales, como los humanos y han sido puestos para disfrutar. 

       Más concretamente, son zonas u órganos especializados que reciben estímulos tanto exteriores como interiores, que los transmiten a la cabeza, donde tienen su lugar, lo procesa y genera una repuesta. 

       También podemos decir que no todos los sentidos despiertan, o maduran, al mismo tiempo, por ejemplo, el oído, ya desde la pancita escucha, pero el olfato y el gusto por ejemplo, despiertan más tarde, mas tarde aún el sentido sexual. 

       El sentido sexual,-continúa el burro- también como   los otros sentidos, puede tener problemas tanto físicos como psíquicos. 

       Si son físicos, posiblemente con la medicina pueden llegar a solucionar el problema; además existen varias alternativas que complementan la medicina. 

       Si son psíquicos, el solucionar sus problemas, para que pueda disfrutar de este sentido, va a depender de él, de su familia y de la sociedad, para lograr una formación que le permita armar y formar su propia personalidad,  

su propia identidad 

       -A ver, a ver,-le digo- lo he escuchado atentamente, pero primero, usted aquí habla de estímulos exteriores y estímulos interiores.  Pero para mi los sentidos siempre han tenido estímulos exteriores.  Acláreme un poco más, 

y mas aún, déme fundamentos mas sólidos para entender porqué el sexual es el sexto sentido, no se olvide que para mí  esto es algo nuevo. 

       -Como no, vamos con lo primero: 

       Es cierto... en los cinco primeros sentidos podemos decir que los estímulos son exteriores, abrimos los ojos y vemos, extendemos, o simplemente abrimos la mano y tocamos, o sea están afuera. 

       En el sentido sexual, el estímulo exterior está dado por ejemplo, cuando sus órganos tocan a alguien o algo, o son tocados por alguien o algo. 

       El estímulo interior puede ser hormonal, de inclinación, de educación, etc. 

       -Entonces.-le digo- esto sería diferente, sería otra cosa. 

       Si, a menos que nos de un ejemplo para que podamos    entenderlo. 

       -Me parece muy bien, -dice el burro-  pongamos un ejemplo: 

       En muestro cuerpo podemos ver que hay elementos que son lo mismo aunque trabajen diferente. 

       -Un ejemplo,- le vuelvo a pedir. 

       -Por ejemplo… -dice el burro- los músculos.  

       Están los músculos voluntarios: esos trabajan, si nosotros queremos que trabajen, haciendo fuerza, caminando,  saltando, etc.        

       Y está el músculo involuntario… el corazón.  

       ¿Alguien puede negar que sea un músculo? 

       -No…, no,-le digo. 

       -¿Y que trabaja solo-dice el burro- que no depende de nosotros? 

       -Por supuesto, tiene razón. 

       -El sentido sexual se diferencia de los demás sentidos, como el corazón se diferencia de los demás músculos, ya que recibe estímulos de afuera  de adentro y hasta se maneja sólo. 

       Pero, -continúa el burro- así también, y tal como el corazón, necesita de un complemento: las arterias y las venas para irradiar y mantener la vida a través de todo el cuerpo, así también el hombre y la mujer necesitan de su complemento para dar vida: el hombre necesita “bombear” de su corazón, para que la mujer lo  “transforme” en vida. 

       -Ahá,-le digo- 

      -Pero además, -dice el burro- así como los otros sentidos se relacionan entre sí, el sentido sexual, también tiene interrelación con los demás sentidos. 

       -¿Cómo es eso?,-pregunto- Y si puede porque no me da un ejemplo. 

       -Como no, -dice el burro- ¿vieron que cuando los humanos arrojan una tira de asado sobre la parrilla, al rato ya empieza a chirriar, y hasta empieza a largar un olorcito que se le empieza a hacer agua la boca?.  Es porque la  vista, el oído y el olfato le transmiten estímulos al gusto, el gusto se va preparando haciendo agua la boca, y va lubricándose el recorrido de la tira de asado. 

       Así también,-continúa el burro- la vista, el olfato, el tacto, el oído, van ayudando a preparar el sentido sexual haciendo que el flujo de ambos miembros, masculino y femenino, vayan preparando, vayan lubricando los órganos que van a desarrollar esta relación sexual.  Para que su logro sea total, pleno y puedan llegar sin problemas al orgasmo y lograr plena satisfacción y gozo,  Cuyo fin es que al menos en mas de una oportunidad de sus vidas, puedan lograr dar continuidad a la especie.  

       ¿Se entiende?, -pregunta el burro- 

       -Si, -le digo. 

       -Pero además,-sigue diciendo el burro-¿sabe porqué al sentido sexual lo hemos comparado, lo hemos relacionado con el sentido del gusto? 

       -¿Porqué? 

       -Porque recordemos por favor, el ciclo de la vida en los humanos. 

       -Nacer,-le digo- crecer, desarrollarse, reproducirse y morir. 

       -Muy bien,-dice el burro- nacer, crecer, desarrollarse reproducirse y vivir eternamente, solo que el hombre ha buscado morir, pero recordemos que de esta parte negativa hablaremos otro día, la parte positiva sería: nacer, crecer, desarrollarse y reproducirse. 

        Bien,-continúa el burro- ya hemos nacido, ahora falta crecer y desarrollarnos.  

       ¿Qué cosa es necesaria para crecer y desarrollarnos? 

       -¿?,  ¿?,  ¿?…- le digo- tal vez lo más necesario sea el alimento. 

       -Exactamente, si señor,  porque hasta ahora, nadie puede vivir sin comer, por eso si no nos alimentamos, nos morimos.  

       -Cierto. 

       -¿Y alguien, come lo que no le gusta? 

       -No, o muy poquito, con sus consecuencias. 

       -Exactamente,-dice el burro- además de necesitarlo, comemos por que nos gusta, porque nos causa satisfacción, porque nos causa placer, y hasta comemos varias  veces al día. 

       Pero,-continúa el burro- no es que se nos haya creado para comer, sino que comemos para crecer y desarrollarnos, esa es la función. 

       Entonces, nuestro creador, en su gran bondad, a los sentidos los ha dotado de elementos que al usarlos nos producen satisfacción, gozo, felicidad; por ejemplo el gusto por la comida que nos ayuda a crecer, pero no nos olvidemos  por favor: no vivimos para comer, sino comemos para vivir. 

       Recordemos que así como el sentido del gusto tiene mucho que ver con el crecer y desarrollarnos. Así también el sentido sexual tiene mucho que ver en la parte del ciclo de la vida que es reproducirse, que se logra teniendo relaciones sexuales.  ¿Y  alguien puede decir que no hay gran satisfacción, que no hay gozo y felicidad en una relación sexual bien convenida? 

      Pero atención, el hombre y la mujer no fueron creados  con el propósito de que tuvieran relaciones sexuales. Sino para reproducirse.  Lo que sí nuestro creador, así como nos dotó de los sentidos por ejemplo el gusto, para que disfrutemos del comer cuantas veces queramos, para crecer.  Así también nos dotó del sentido sexual para que disfrutemos cuantas veces queramos, y solo les pide a los humanos reproducirse aunque sea unas pocas veces en la vida para que puedan atender, cuidar y educar a sus hijos. 

       Pero, -sigue el burro- tengamos en cuenta que así como para los cinco sentidos existen leyes naturales para que logren su perfecta armonía.  Así también el sentido sexual se encuentra regido por leyes naturales para que su uso sea eso: armonioso. Detalles que iremos comentando en otros puntos. 

       Entonces, recordemos,- sigue diciendo el burro- no vivimos para tener sexo, sino tenemos sexo para vivir. 

       La verdad,  me quedé pensando, que en los puntos anteriores uno puede haber ido viendo puntos nuevos. Pero esto de que en lugar de cinco sentidos hay seis, ya que para mí siempre ha habido cinco, y resulta que de la forma que se lo ha planteado hay seis. 

        No se si para nosotros el sexual es un sentido, no se si para nosotros será el sexto sentido o el séptimo. 

       No se si los hombres  aceptarán que existe este nuevo sentido. Sentido que tal vez, para los animales es tan viejo como los otros.  

       Pero que existe, existe, ¿alguien lo puede negar?


 

5)-EL MATRIMONIO 

       -Hemos visto lo que Dios permite,-dice el burro- pero en realidad, ¿Qué es lo que Dios Quiere? 

       Recuerda, hemos dicho que Dios quiere que haya armonía en el universo, por lo tanto, armonía en la tierra, para que se llegue a disfrutar de la vida. 

       Que para que haya armonía,  tendría que existir un orden, y para que haya orden tendrían que haber leyes, y que Dios había creado las leyes naturales, y estamos viendo que las relaciones sexuales no escapan a esa norma. 

       -¿Por que no me habla mas claro? 

       -Bueno,-dice el burro- vio que los órganos genitales terminan de madurar cuando la persona es joven.  

       -Es cierto, y menos mal, porque si lo hace aun siendo niños, podíamos tener hijos desde muy pequeños. 

       -Claro, -dice el burro- aunque hay excepciones, Dios ha hecho, que esos órganos maduren cuando se tiene cierta edad. 

       Pero que estos órganos estén maduros, no significa  que esa persona este madura para cumplir a cabalidad el rol de la reproducción a través de las relaciones sexuales, sino que también tiene que madurar la persona. 

       Y,-continúa el burro- en este etapa en que va madurando como persona, va buscando su pareja y reflexionando en la responsabilidad de ser padre o madre, y así pueda llegar al matrimonio, donde, dentro de otras cosas, se obtiene la libertad de las relaciones, sexuales con su pareja. 

       No nos olvidemos que una de las satisfacciones, es la felicidad de las relaciones sexuales, que es la gota de felicidad que nuestro Creador ha puesto en nosotros, para que en más de una oportunidad de nuestras vidas, aflore en un torrente de vida, que son nuestros hijos. 

       Por eso, tengan muy en cuenta los humanos que si lo hacen dentro de esas leyes naturales,  hay alguien que se los va a agradecer. 

       -Claro,-le digo- Dios, por supuesto. 

       -No,-dice el burro- Dios por supuesto se pondrá contento, muy contento si cumplimos sus leyes, en este caso del matrimonio, pero quien se los va a agradecer son sus hijos. 

      -Ahá, claro, pero ¿tengo una duda con respecto a esta ley de Dios? 

       - ¿Cuál es esa duda? 

       -¿Qué ley religiosa ha implementado Dios para darle su bendición, si todas las religiones tienen ritos, o rituales diferentes, para unir a las personas, incluso, si son ricos o pobres?. 

       -Ahora  déjeme hacerle una pregunta ¿Usted, ha visto que las leyes naturales son religiosas? 

       -La verdad que no. 

       -Por que ya,  todo estaba organizado, antes de que los hombres inventaran las religiones. 

       -¿O sea, que el matrimonio, o. el casamiento lo inventaron los hombres? 

       -Lo que podemos decir es que el matrimonio lo puso Dios.  Pero el casamiento, o sea los ritos y/o rituales que según ellos (las religiones), tienen que hacer las parejas, para recibir la bendición de Dios (según ellos), si es un  invento del hombre. 

       Pero cuidado,-continúa el burro- hemos visto también  como mediante los ritos y/o rituales las religiones tratan de tener cautivos a las personas. 

       -Pero,-le digo- ¿cómo hace entonces Dios, para llegar ha hacer una ley natural, que sea igual en todo el mundo, con la cantidad de religiones que hay?,  no, no lo creo ¿Es imposible? 

       -La verdad, -dice el burro- que esto, que parece imposible para el hombre, sin embargo, Dios lo hace tan… sencillo. 

       Sólo les pide que hagan una declaración pública,  donde queda asentado, delante de sus padres, delante de la sociedad, delante de las autoridades: Que fulano de tal y fulana de tal, libremente desean unirse en matrimonio, hasta que la muerte los separe, con el compromiso de amarse y respetarse, en las buenas y en las malas, y cuidar del fruto de ese amor, sus hijos, hasta que puedan defenderse por ellos mismos. 

       Eso,-continúa el burro- para que la sociedad sepa que se ha formado una nueva pareja. 

       Para que la sociedad los proteja como una nueva familia, donde los hijos tengan el nido propicio para crecer. 

       Dentro de este contexto, ha creado Dios las leyes naturales respeto a las relaciones sexuales, para que el hombre y la mujer se beneficien y disfruten.


6)-NACER: ¿UN DERECHO O UN DEBER? 

       Llega la otra tarde y como siempre me acomodo para seguir conversando sobre el tema del sexo. 

       Ya, a la par mía Eulalio, le pregunto,  

       -¿Qué tema tocará hoy Eugenio? 

       -Podemos tocar el punto: El nacer es un derecho o un deber. 

       -Si. Bueno… ¿pero que tiene que ver este punto con   el sexo? 

       -Yo entiendo que para nacer, o sea para que una mujer quede embarazada tiene que tener  relaciones sexuales, o sea continuamos en reproducirse. 

       -Bueno, desde ese punto de vista sí. 

       Muy bien,-dice el burro- nos ayudará a entender este punto recordar que aunque Dios quiere que elijamos, lo bueno, si, y la vida, tengamos presente que El a permitido que podamos elegir lo bueno o lo malo, la vida o la muerte, el morir o matar. 

       También recordemos que El, ha creado las leyes naturales generales (físicas, químicas, etc.), y las leyes particulares (para cada especie), donde, debemos recordar que está empeñada su palabra. 

       Tomemos-continúa el burro- un ejemplo muy simple:    ¿Qué elementos tendríamos que combinar si queremos obtener agua? 

       -H2O, -le respondo. 

       -¿Qué elementos?,-me vuelve a preguntar. 

       -H2O,-le vuelvo a responder. 

       -Está seguro, -me dice. 

       - Si, estoy seguro, -le respondo medio molesto. 

       -Claro, -dice el burro- uno puede estar seguro que se cumpla, que esto sea así, y que no aparezca otra cosa de la combinación de H2O, porque hay una garantía de las leyes naturales.  Hay una garantía, de la persona que ha  creado estas leyes, por lo tanto esto “debe” ser así en cualquier lugar del universo, con éstas condiciones. 

      -Bien, bien,-le digo- 

      -Y si ahora, -dice el burro- preguntamos con que elementos se forman el hombre y la mujer, ¿qué podríamos  decir? 

       -Con  un óvulo y un espermatozoides. 

       -¿Con qué? -repite el burro- 

       -Y, con la unión del óvulo y el espermatozoides, -le respondo. 

       -¿Está seguro? –vuelve a preguntar. 

       -Pero, si claro,-le vuelvo a responder. 

       -Exactamente,-dice el burro- también lo confirman las leyes naturales que al combinarse el óvulo y el o los espermatozoides da como resultado: los hijos. 

       Pero,-continúa el burro- tengamos en cuenta algunos detalles para entender el proceso  

       - ¿Cuáles? 

       -Cuando,-dice el burro- los elementos que se combinan son inertes, como en el caso del H2O, con la simple combinación, se suele transformar inmediatamente en un nuevo elemento como el agua. 

       Cuando los elementos que se combinan son vivos, la transformación no se produce instantáneamente, sino que va madurando. 

       En este caso,-sigue el burro- óvulo y espermatozoides son células vivas que al combinarse activan la vida de esa nueva persona, no se transforma inmediatamente en una nueva persona madura, sino que desde la combinación de estos elementos van ha ir madurando y con el tiempo llegará a ser una persona totalmente madura. 

       -¿Pero cómo es eso?-le interrogo- ¿ya desde el primer momento hay vida? ¿ya desde el primer momento es una persona? 

       -Pensemos,-dice el burro- cuando estas células vivas no encuentran el complemento, o sea el óvulo no encuentra al espermatozoides, y/o, el espermatozoides no logra ingresar en el óvulo se mueren. Pero si estas células vivas encuentran el complemento, no es que se mueren, ya que algo muerto, ni transmite vida, ni da vida, sino que se  unen, se combinan, se funden vivas, y se transforman dando lugar al nuevo ser, que será prole, que por gracia de Dios este nuevo ser, es el hijo de la pareja humana, que es la continuación de la especie. 

       Aquí,-continúa el burro- nos vamos a detener para que podamos recordar y tener en cuenta dos detalles, por favor. 

        En primer lugar que células muertas no transmiten, ni dan vida, por lo tanto no se inicia la vida, sino que células vivas, se transforman en nuevas células vivas, no es que se inicie la vida. 

       Y  que los elementos inertes H y O, gas, se transforman inmediatamente en agua = líquido; pero a la vez, el agua = líquido, en lugar y presión apropiada se vuelve a transformar en H y O, gas. Mientras que la combinación de células vivas,  óvulo y espermatozoides,  se transforman en embrión y no hay manera de separarlas vivas. 

       -Que ejemplo me daría, -le digo- para entender con más  claridad este punto,  si, que ya, desde el primer momento es una persona. 

       -Veamos,-dice el burro- un niño de 6 años, que camina, que corre, que habla, que canta, etc. ¿ya se considera un hombre o una mujer? 

      -Bueno,-le digo- es cierto que tiene que madurar intelectualmente, pero físicamente estaría completo. 

       -Es lo que a simple vista parece, pero aún tiene que seguir madurando mentalmente y físicamente, para llegar ha ser un hombre o una mujer. 

       -Si, tiene razón. 

       -Le falta,-dice el burro- ¿pero ya es una persona? 

       -Si,-le digo- por supuesto- 

       -Y,-dice el burro- un bebe de 6 meses, que está en la pancita de su mamá, que no camina, que no corre, que no habla, que no canta, ¿es una persona? 

       -Sí,-le digo- aunque muy inmadura, aunque no podrá subsistir por sus propios medios, sin embargo decimos que es una persona, porque tiene vida. 

      -Entonces-dice el burro-¿desde cuando se puede decir que esa persona es persona? 

       -Y, sí.-le digo- desde el momento que tiene vida. 

       ¿Y cuando es ese momento? 

       -Desde el momento,-dice el burro- que al combinarse, se funden en uno solo el óvulo y el espermatozoides, algo así como pusimos anteriormente el ejemplo,¿se recuerda? que ante la combinación de: H, O = gas, “debe” formarse agua = líquido, aunque no es un ejemplo exacto, ante la combinación de: óvulo-espermatozoides = activar vida en la formación de una persona. 

       A partir de ese momento hay una garantía de la naturaleza, de las leyes naturales, además, hay una garantía del  creador de estas leyes, de que esto “debe” ser así. 

       Pero… 

       -Pero,-le digo- ¿acaso hay un pero? 

       -Sí,-me dice el burro- y un pero bastante grande, que la continuidad de la vida de esa personita,  si, aunque al  principio totalmente inmadura, depende de la mujer y del hombre. 

       A partir de aquí,-continúa el burro- uno puede entrar a ver si la vida de esa personita es un derecho o un deber. Si el de los padres… es un derecho o un deber tenerlo y cuidarlo. 

       -¿Cómo es eso?.-le pregunto. 

       -Bueno,-dice el burro- empecemos desde el principio, y el principio es… Dios. 

       Si, y ha creado las leyes naturales y para que confiemos en El, ha empeñado su palabra, entonces El se ha impuesto, porque El lo ha querido así, un “deber”.  

       Y,  por lo tanto debido a su compromiso, al “empeñar su palabra” se torna un “deber” para El, no un derecho, que ante cada unión, ante cada fusión de un óvulo y un  espermatozoides,  en situaciones normales, activar el mecanismo de la vida, de esa nueva persona, con todo lo que ello implica, por supuesto, independientemente de sus progenitores. 

       Ahora bien,-continúa el burro- piense, si para Dios es un “deber” dar vida mediante este mecanismo, para nosotros los animales es un “deber” gestar ese animalito hasta que salga del vientre de su madre y cuidarlo hasta que sepa valerse por sí mismo, para continuidad de la especie. 

       Y, nosotros los animales, creemos que para los humanos tendría que ser igual o mejor. 

       -A ver,-le digo- explíqueme eso de igual o mejor; ¿y los derechos del hombre y la mujer, los derechos del bebe  los derechos de la vida? 

       -El derecho de la vida,-dice el burro- es el deber que Dios se ha impuesto porque El quiere, que ante determinada situación, el tiene la obligación, de activar los mecanismos de la vida, independientemente de sus padres. 

       El derecho del bebé, -continúa el burro- es el derecho al alimento, a que lo cuiden, a que salga del vientre sin problemas, etc., pero no el derecho a la vida, porque en las leyes naturales una vez que arranca la vida de esa personita, no se trata de un derecho, que continúe viviendo, si no de un “deber”. 

      -Y,-le digo- ¿y el hombre y la mujer? 

       -Ahí sí,-dice el burro- tienen derecho a la concepción. 

       - ¿Cómo es eso?-le digo. 

      -Bien,-dice el burro- tienen derecho a tener relaciones sexuales, que es una facultad que el creador les ha dado, sin obligación de quedar embarazada, existiendo artilugios o formas para evitar quedar embarazada, porque sí, también es un derecho que tienen los humanos de programar la concepción, programar el tiempo y la cantidad de hijos. 

       Pero todo derecho termina,-continúa el burro- donde empieza el deber de Dios, por eso, ante la unión, la fusión del óvulo y el espermatozoides, querido o no querido por sus progenitores, el Creador tiene el “deber” de activar todo el mecanismo de la vida, porque no se puede engañar a sí mismo, 

       Pero… 

       -Pero,-le digo- volvemos al pero. 

       -Si,-dice el burro- esta situación se daría si gobernara El, que quiere que elijamos la vida, lo bueno, como no gobierna El, ha permitido que ha esto también lo manejen los humanos, con sus leyes, etc., les ha permitido elegir lo bueno o lo malo, la vida o la muerte, el morir o matar. 

        El deber de El, es activar la vida, pero el que continúe esa vida depende de los humanos. 

       Por eso está el bebé que es buscado, 

       el bebé que es aceptado, 

       el bebé que es querido, 

        fruto del amor. 

       El bebé de la felicidad…, 

       el que al parirlo, 

       hace olvidar todas las penurias, 

       de quien se comparte su vida, 

       es su sangre, 

       es su prole, 

       es su vida, 

       es…su hijo. 

       Y está también aquel bebé que matarán, 

       que no hablará, 

       que no correrá, 

       que no será grande, 

       de quien no se compartirá su vida, 

       del que no se llegará a “parir” 

       El bebé de las lágrimas…,  

       Si, el que no tendrá nombre, 

       pero por el que siempre, 

       siempre, que se lo recuerde, 

       en algún rinconcito del corazón,  

       hará brotar una lágrima… 

       Y sin decir más nada, Eulalio, el burro, se fue a descansar, ni hasta mañana dijo. 

       Triste terminación de este punto, pero así es la vida, que continúa con momentos alegres, pero…también con momentos tristes.


7)-LA HOMOSEXUALIDAD Y EL LESBIANISMO 

       -Ya de por sí, -dice el burro- es una palabra cruzada porque para hablar de las relaciones entre hombres: la homosexualidad, usamos el artículo femenino “la”, y para hablar de las relaciones entre mujeres: el lesbianismo, usamos el artículo masculino “el”. 

       Bueno, -continúa el burro- ya nos toca empezar con este punto, que es difícil de tratar, porque se puede herir a ciertas personas. 

       Aquí no podemos, ni queremos, ni deseamos, juzgar, criticar, y menos aún descalificar a las personas que son homosexuales o lesbianas, mas  reconocemos la bondad de muchas de ellas , como también, que muchas, han sobresalido a través de la historia. 

       También reconocemos, que suelen llegar a tener una   audacia y picardía especial. 

       -Usted sabe que a mi me gustan los ejemplos-le digo- por eso ¿recuerda alguna persona que haya sobresalido con esas características? ¿me puede nombrar alguna? 

       -Hay muchas,-dice el burro- pero para no salirnos del tema recordemos uno solo, el caso de Alejandro Magno, antes de ser el “magno”, cuando tuvo que desatar el nudo imposible de desatar, se atrevió, y con un golpe de espada lo desató. 

       -Bien… 

       -Pero volviendo a lo nuestro,-dice el burro-  

       ¿Un hombre puede amar a otro hombre? 

       -Si puede. 

       -¿Una mujer puede amar a otra mujer? 

       -Si puede. 

       -Claro que si puede, -dice el burro- un hombre puede amar a otro hombre, y una mujer puede amar a otra mujer. Más aún, pueden llegar a dar la vida por ello. 

       Ahora bien…  

       ¿Un hombre puede tener relaciones sexuales con otro hombre? 

       -Si puede. 

       -Y una mujer. ¿Puede tener relaciones sexuales con otra mujer? 

       -Si puede. 

       -Sabe,-dice el burro- aquí vamos a disentir, porque un hombre no puede tener relaciones sexuales con otro hombre, ni una mujer con otra mujer. 

       -¿Cómo que no pueden?,-le digo, y lo corrijo- que no deben querrá decir, no que no pueden. 

       -A ver, -dice el burro- pongamos un ejemplo, tal vez un poco tosco, pero ejemplo al fin: Que pensaría si ve a alguien que quiere enroscar un tornillo con otro tornillo, o una tuerca con otra tuerca, ¿Qué no se puede, o que no se debe? 

       -Claro,-le digo- que no se puede. 

       -Exacto, -dice el burro- más aún que pensaría el que ideó este sistema de agarre, si viera que quieren enroscar tornillo con tornillo, y tuerca con tuerca… que frustración. 

       -Si,-le digo- a lo mejor el ejemplo no es el exacto, pero  ilustra hasta la frustración del creador. 

       Pero, -continúo- volviendo a lo nuestro, como dijo un hombre no puede tener relaciones sexuales con otro, ni una mujer con otra, ¿explíqueme como lo entiende usted? 

       -Pensemos,-dice el burro- tener relaciones se entiende que tienen que ser entre dos personas, y relaciones sexuales, que se relacionen los órganos sexuales.  

       -Entonces.¿Que sería tener relaciones sexuales? 

       -Sería,-dice el burro- cuando los órganos sexuales, u órganos genitales, masculino y femenino, se unen, o sea que llegado el momento, se introduce el órgano sexual masculino en el órgano sexual femenino, se relacionan, y mediante mimos y estímulos llegan al orgasmo, que es el “sumum ” de la relación sexual, o sea, la satisfacción, el gozo, la felicidad, la entrega del uno en el otro, donde solo existen ellos dos, y que en mas de una oportunidad de su vida, lo van a transformar en el fruto de ese amor: su prole y continuidad de sus vidas, prole que forma parte del propósito de la vida del hombre y la mujer: la reproducción. 

       Queda claro que las relaciones sexuales, significan eso, relaciones entre dos órganos sexuales para llegar al orgasmo. 

       Aunque,-continúa el burro- también existe otra manera para llegar al orgasmo y es la masturbación. 

       -¿Y que entiende por masturbación?-le pregunto. 

       -La masturbación,-dice el burro- no es ni mas ni me- nos que uno de los sexos llegue al orgasmo, pero… sin la relación del otro órgano sexual. 

       Y pueden ser las formas mas conocidas: la mano o los dedos, la boca o la lengua, el ano o diferentes partes de cuerpo, vibradores o muñecas, o cualquier elemento que lo haga llegar al orgasmo, sin la intervención del otro miembro sexual, ya que recordemos y repito, ¿pito con pito pueden llegar al orgasmo? 

       -Y, no,-le digo- 

       -¿Y vagina con vagina? 

       -Tampoco, -le digo- ¿pero sabe lo que me he preguntado varias veces? 

       -¿Qué será?, -me dice el burro. 

       -Si la homosexualidad y el lesbianismo, -le digo- ¿es un vicio como dicen muchos, o es tal vez una enfermedad como dicen otros. 

        -Hay muchas formas, -dice el burro- de llegar a ser homosexual o lesbiana. 

       Una puede ser por inclinación, o por  moda. 

        Otra puede ser por vicio, son personas arrastradas por otras degeneradas, que pueden ser o no, homosexuales o lesbianas viciosas, y que pueden ser arrastradas desde muy chicas. Y el interés de éstas es que todos sean homosexuales o lesbianas. 

       Otra de las formas puede ser por enfermedad, si por enfermedad, pueden que tengan hormonas de más o de menos, tal vez algunos casos sean cuando dicen que están en cuerpos equivocados. ¿Acaso no se pueden curar? 

       -Pueden -le digo- he visto como cuerpo de mujeres se transforman en cuerpos que serían la envidia de mas de un hombre, y ni que hablar de hombres con cuerpo de mujer, logrado con una mezcla de hormonas, ejercicios, y otras cosas mas, más, como dice usted, con un tratamiento apropiado que depende de él, de sus padres y de la sociedad recuperar su propia identidad. 

       ¿Pero vio, -sigo diciendo- que también hay animales homosexuales? 

       -Hay un dicho humano que dice:  “La excepción, confirma la regla”, pero bien. ¿Qué podemos entender en este caso con estos animales? 

       -Eso,-le digo- ¿que podemos entender? 

       -Por ejemplo-dice el burro- primero: aunque son muy poquitos, esto confirma que la homosexualidad y el lesbianismo puede ser también una enfermedad.  Y  segundo: que el hombre que tendría que estar encargado de  corregir los detalles de la naturaleza, muy por el contrario  la está contaminando. 

       -Y a lo mejor,  ¿no piensa que esto puede ser consecuencias de la contaminación? 

       -No,-dice el burro- yo no pienso nada, yo digo lo que veo. 

       Y se va despacito a una orilla a comer, y a descansar.


8)-LAS  RELACIONES SEXUALES DE LOS HIJOS DE ADAN Y EVA 

       -Mire, - le digo - usted sabe  me parece que encontré una situación en la que a Dios se le quemaron los libros. 

       -A ver,-dice el burro- 

       -¿Acaso no es un pecado casarse entre hermanos?,-le digo. 

       -Claro,- dice el burro - porque Dios quiere que se respete la familia, además sus hijos suelen tener problemas de salud física y psíquica. 

       -Cierto, -le digo- pero así que usted asegura que Dios creó la primer pareja humana Adán y Eva. 

       -Sí, es cierto,-dice el burro. 

       -Y,-le digo- esa primera pareja tuvo hijos. 

       -Sí,-dice el burro- 

       -¿Vio?; Entonces, -le digo- entre hermanos tuvieron que tener relaciones sexuales. 

       -Si, -dice el burro- afirmativamente los hijos de Adán  y Eva tuvieron que tener relaciones sexuales para tener hijos. 

       -Entonces,-le digo- ¿porqué Dios los obliga a tener relaciones sexuales entre hermanos para tener hijos? 

       -Dígame, -dice el burro-¿Porqué decimos que Dios los obliga, a tener relaciones sexuales  entre hermanos para  tener hijos? 

       -¿Cómo porqué?,-le digo- si a los hijos no les quedaba otra, ¿no tenían que procrear? 

       -Cierto,-dice el burro- a los hijos de Adán y Eva no les quedaba otra si querían tener hijos. 

       -¿Y si no querían tener hijos? –continúa el burro- ¿Si no querían tener relaciones sexuales entre sí, quién los obligaría? 

       -¿Cómo quién los obligaría?, -le digo-  ¿acaso no había un  mandato de llenar la tierra? 

       -Por supuesto,-dice el burro- pero este mandato se los dio antes de echarlos del paraíso, cuando todavía tenía vigencia el propósito de Dios para la humanidad mediante esta primera pareja.  Cuando los hecha, el hombre empieza a gobernarse por si mismo y por Satanás. Entonces al desobedecer, quedaría truncado el propósito de Dios para la humanidad, por medio de Adán y Eva.  

       -¿Qué quiere decir con eso? -le pregunto. 

       -Que tal vez, - dice el burro- dentro de su propósito Dios, al  principio, incluía no una pareja, sino dos, o tal vez tres. 

       -¿Y porqué,-le digo- no las hizo a todas juntas? 

       -Posiblemente,-dice el burro- porque le pareció mejor hacerlo así, despacito, primero Adán, luego Eva, mas tarde fulano, después fulana, ¿y porqué no? después sultano y por último sultana… porque tenía toda una eternidad para hacerlo. 

       -Y, -le pregunto-¿Qué le hace pensar a usted, que esto sea cierto? 

       -Primero…-dice el burro-   si yo digo “primero”,    ¿Qué piensa usted? 

       -Y, -le digo- que habrá algo”segundo” 

       -Exacto, -dice el burro- primero, segundo, ¿y por que no tercero? 

       -Si yo digo, - dice el burro - Dios creó, la primera pareja, es por que puede  crear otra y tal vez otra. 

       -Si, tiene razón,-le digo- no lo había pensado. 

       -Además, - sigue el burro- tenemos el ejemplo del diluvio, ¿cuántas parejas humanas deja con vida? 

       -Creo que 4,-le digo- 

       -Cierto,- dice el burro- esto da razón para pensar que seguro, mas de una pareja hubiera creado, por que sino, obligaría a tener relaciones sexuales a los hijos de la primera pareja, hermanos entre sí, cosa que ni se le habría cruzado a Dios e iría contra sus leyes. 

       En el caso de Adán y Eva recordemos, al truncarse el propósito de Dios para la humanidad mediante esta primera pareja, al desobedecer, la expulsa del paraíso. Y ellos, al hacer sus propias leyes, se liberan de los mandatos de Dios, pero El, Dios, sigue con el compromiso de cumplir con sus leyes, por eso los hecha del jardín, para que no coman del árbol de La vida y sigan viviendo, por eso no les prohíbe, las relaciones sexuales, y ante cada unión de óvulo y espermatozoides, tiene el deber, si, de  activar el mecanismos de la vida, con sus consecuencias, independientemente de sus progenitores. 

       -Entonces, -le digo- ¿Cuándo Dios los expulsa del paraíso, los obliga a tener hijos para mantener la especie? 

       -No,-dice el burro- por que: 

       -O sea, -le digo- que después de expulsarlos, el mandato de Dios hubiera sido que no tuvieran hijos. 

       -Y, -dice el burro- si le dice a la mujer, que aumentaba terriblemente los dolores de la preñez, y con grandes dolores iba a parir, no le estaba diciendo que tenga hijos, no, sino que iba a sufrir, si tenía hijos. 

       O sea, - sigue el burro- que el derrotero de ellos hubiera sido vivir para sufrir y disfrutar, hasta morir, tener relaciones sexuales, pero no tener hijos. 

       Y muertos ellos, Dios que había preparado la tierra, tal vez durante cientos de miles de años, no para nada, sino para ser habitada, hubiera tenido que empezar de nuevo con otras parejas. 

       -Si,-le digo- y nosotros no existiríamos. 

       -Tal vez, -dice el burro- pero la tierra, a lo mejor sería hoy un paraíso. 

       -Pero-le digo- volviendo a la realidad entonces, ¿quién obligó a los hijos de Adán y Eva a tener relaciones sexuales entre sí? 

       ¿Y, quién obligó a los hijos de  Adán y Eva a tener relaciones sexuales, si no fue Dios?-pregunta el burro. 

       -Fueron los mismos Adán y Eva,-respondo- 

       - Claro, -dice el burro- ellos mismos, tal vez  influenciado ya, por el otro gobernante de la tierra al que ellos habían elegido: Satanás. 

       Adán y Eva, sabían que no había más personas que ellos,  por lo tanto,  si ellos tenían hijos,  iba a suceder lo que Dios no quería que sucediera. 

       Pero si Adán y Eva querían tener hijos, Dios tenía que permitirlo.    

       Era su compromiso y palabra empeñada, de cumplir con las leyes naturales, en este caso, particulares, que ante la unión del  óvulo y el espermatozoides, en tiempo de gestación = activar la vida, independientemente de sus progenitores. 

       Ellos quisieron tener hijos, y los tuvieron. 

       Sus hijos quisieron tener hijos y los tuvieron. 

       Por lo tanto, - continúa el burro- los hijos de Adán y Eva tuvieron hijos sanos e hijos enfermos, algunos se quedaban a vivir con ellos, otros se iban a vivir bien lejos, y  después los que estaban lejos venían a buscar parejas, ya sea para ellos o para sus hijos,  Así, fueron cambiando sus  costumbres, su sangre, etc., etc., etc. 

       Y así, arrancó la humanidad, para vivir sufriendo y disfrutando, gobernada por el hombre y por Satanás, hasta que Dios a este gobierno le diga basta. 

       Conclusión: Adán y Eva, no estaban obligados a tener hijos, tampoco sus hijos estaban obligados a tener relaciones sexuales entre sí.   

       Por eso… los que no querían tener relaciones sexuales con sus hermanos o hermanas, no la tenían, de hecho algunos que aceptaban hacer la voluntad de Dios, no tuvieron relaciones sexuales con sus hermanos o hermanas  esperaron otras generaciones para casarse.


9)-JESUS  HUBIERA  PODIDO  

TENER HIJOS, PERO NIETOS NO!!!

¿PORQUE NO...?  

       -Cuando Adán y Eva, -dice el burro- pierden la relación con Dios, y empiezan a morir. Dios en su bondad, Promete un antídoto. 

       Con el tiempo, sabemos que el antídoto consistía en que una persona humana perfecta mediante el sacrificio de su  vida, restauraría la relación con Dios, y recuperaría para el hombre la posibilidad de vida eterna. 

       La persona que se ofrece para este sacrificio es Jesús, a quien Dios lo transfiere al vientre de María. 

       ¿Qué, tiene claro Jesús? 

       Que él,  si, hijo de Dios, ser espiritual, en cuerpo de hombre, con todas sus consecuencias, venía a sacrificar su vida humana y divina a favor de los humanos. 

       O sea, -continúa el burro- que tenía claro su ciclo de vida: nacer, crecer, desarrollarse y morir. 

       -¿Sin reproducirse?, -le digo. 

       -Sin reproducirse,-me dice. 

       -¿Y porqué?- Le pregunto. 

       -Porque, -dice el burro- aunque en cuerpo de humano perfecto, con todas las cosas, con todos los elementos, con todas las necesidades, con todos los deseos y debilidades de una persona común, el tenía claro que también era hijo de Dios, ser espiritual,   Por lo tanto su origen era divino, diferente que cualquier otro hombre de su época, de origen totalmente humano 

       -¿Jesús sabía que él…, aunque teniendo el cuerpo de hombre perfecto, teniendo incluso órganos sexuales completos era de origen divino?-le digo. 

       -Sí, -dice el burro- el sabía que era hijo de Dios, tanto es así, que hasta queda asentado en el Libro de los libros, que cuando tenía 12 años, y  se queda por la confusión  en Jerusalén, cual fue su repuesta, “ no saben que tengo que ocuparme de las cosas de mi padre”. Y… ¿no era precisamente que estuviera vendiendo muebles?, entonces nos damos cuenta que él sabía que era hijo de Dios, y que su  origen no era de la misma especie que el hombre. 

       -Y,-le pregunto- ¿podía tener deseos de tener relaciones sexuales? 

       -Si, -dice el burro. 

       -Pero, -le vuelvo a preguntar- ¿podía tener relaciones sexuales? 

     -Si, podía.-dice el burro. 

       -Y, -de nuevo, le vuelvo a preguntar- ¿entonces podía tener hijos? 

       -Si claro,  si Jesús hubiera querido, podía haber tenido todos los hijos que hubiera querido.   Porque su cuerpo  era de humano perfecto.  Pero… 

       -¿Cómo, -le digo- hay algún pero? 

       -Si, - me dice - sus hijos no podrían tener hijos, o sea que el ciclo de reproducción de Jesús se hubiera terminado en sus hijos. 

       -¿Y porqué es eso? –le pregunto. 

       -Jesús…, es de origen divino, - dice el burro- y la mujer que hubiera tenido por esposa… sería de origen humano,  

       ¿Qué sucede si se cruzan dos animales, de diferentes especies, o dos variedades de una misma especie y tienen hijos? -pregunta el burro, y continúa-  

        Pongamos un ejemplo: ¿un burro con una yegua, que tienen como cría? 

       -Y, -le digo- un mulo, o una mula. 

       -Claro,-me dice- lo que tengan, tanto mulo o mula, es estéril, porque es híbrido, o sea un animal cuyos padres son de diferentes especies o diferentes variedades de una misma especie. 

       El ejemplo parece bastante burdo, pero se entiende. 

       Exactamente lo mismo hubiera pasado si Jesús hubiera tenido hijos. 

       Pero, -continúa el burro- esto era muy difícil, porque él siempre lo tuvo claro, si, como también siempre tuvo claro que venía ha hacer la voluntad de su padre… Dios. 

       -Pero, -le pregunto- ¿habría en la historia del hombre ejemplos de que hubiera habido hijos híbridos? 

       -Sí, -dice el burro- un par de miles de años antes que llegara Jesús a tener cuerpo humano, Satanás, mediante engaños, logró que muchísimos seres espirituales tomaran cuerpos de hombre, tengan relaciones sexuales con las mujeres, y tuvieran hijos. Estos hijos, de padres, de seres de origen espiritual, y de madres de origen humano, fueron híbridos y como consecuencia, nosotros los hemos visto, eran estériles, se cumplía la ley natural: hijos de padres de diferentes especies son híbridos, en este caso mitad espirituales-mitad humanos, hijos que murieron en el diluvio (pero otro día comentaremos este punto). 

       -Pero-le digo- allí sus padres no murieron como Jesús, ¿Porqué? 

       -Porque, -dice el burro- esos ángeles tomaron cuerpos de hombres, se corporizaron, por lo tanto cuando ellos querían los dejaban. 

       En el caso de Jesús,-continúa el burro- Dios lo transfiere a ese cuerpo que El preparó, ese cuerpo que es su cuerpo con todas sus consecuencias, Jesús aunque de origen divino ahora era un hombre, disfruta como hombre sufre como hombre, su vida va a depender si cuida a  ese cuerpo.  

       Y si muere haciendo la voluntad de su padre, el volver ha vivir, el resucitar, va ha depender de Dios. 

       Y, esto, él, lo sabía, como también sabía lo de los hijos de los demonios que eran híbridos, y que fueron estériles. 

       Sí, él lo tenía bien claro, como también tenía bien claro su ciclo de vida: nacer, crecer, desarrollarse, y morir a favor de la humanidad. 

       -Entonces,-le digo- ¿eso de que Jesús tuvo hijos, y que sus hijos tuvieron hijos, y así incluso se dice que hasta en la actualidad hay descendencia suya?... 

       -Son especulaciones, -me dice. 

       -¿Y cual es el interés? -le pregunto. 

       -Por favor,  saque sus propias conclusiones, -me dice- no me haga abrir juicio.